Las historias de Mérida: variación y estrategias discursivas.1

 

 

Alexandra Alvarez y Carmen Luisa Domínguez

 

Departamento de Lingüística

Universidad de Los Andes

Mérida, Venezuela

 

 

1. LOS MOTIVOS

Todos sabemos lo que es un buen narrador, lo reconocemos y nos encantamos con su arte cuando lo tenemos delante, nos aburrimos cuando nos encontramos con uno que no sabe contar sus historias personales. El Corpus sociolingüístico de la ciudad de Mérida, Venezuela (Domínguez y Mora 1995), por las características mismas de su recolección está lleno de narraciones,2 cada uno de los hablantes que grabamos es un narrador de sus experiencias, de sus vivencias, de las anécdotas que marcan su vida o de las que necesita para argumentar sus puntos de vista y la lectura o la escucha de estas hace aparecer diferentes maneras de contar y diferentes estrategias para poner en palabras sus historias.

Este trabajo parte de la pregunta que las investigadoras nos hemos planteado sobre las razones lingüísticas para que algunos narradores sean más emotivos que otros y logren engancharnos en sus historias mejor que otros. Partimos de esa observación y de la intención de describir algunas de esas estrategias y de caracterizarlas lingüísticamente. En cualquier caso, lo que presentaremos aquí es un conjunto de observaciones y reflexiones sobre la constitución lingüística de las narraciones y algunas características diferenciales entre los narradores orales recogidos en el Corpus.

 

2. LOS SEGMENTOS

a. la muestra

Para este trabajo hemos seleccionado seis fragmentos narrativos de varios hablantes del Corpus sociolingüístico de la ciudad de Mérida que nos parecen representativos de la variedad de estrategias narrativas presentes en el corpus general.

Cada uno de estas narraciones fue segmentada en unidades de entonación (ver Chafe 1987, 1994 y Mora 1996), esto es, un segmento del texto que está delimitado por un contorno entonativo coherente,por una pausa y/o un alargamiento del a sílaba final perceptibles para el oyente.3 La segmentación de este tipo pareció más pertinente para el análisis de la lengua oral (ver Alvarez y Mora 1995).

También, distinguimos, en cada una de las narraciones seleccionadas, las diferentes partes constituyentes, siguiendo el esquema que propone Labov 1972, tal como puede verse en el aparte siguiente.

 

b. las narraciones

Labov 1972 describe la narración como una unidad textual con una estructura regular, esta comienza con un resumen que define el tema o punto de la historia y una orientación que describe las circunstancias en que aquella ocurre. Le sigue la complicación, donde se narran los eventos centrales y la coda, una transición temporal y temática del mundo de la historia al del momento de su narración. La evaluación, es decir, la marcación de la importancia que tiene la historia, la razón de la misma, puede estar presente a lo largo de todo el texto.

A continuación presentamos los textos que sirvieron de apoyo a nuestra investigación, cada uno de ellos aparece segmentado de acuerdo con las categorías que acabamos de establecer en (a).

 

TEXTO 1: MDD5FB, era recién casado

ORIENTACION

1. me iba para Mérida...

2. mm...

3. a pedir por allá...

4. alguna cosita donde las amigas de mamá,

5. para traer,

6. ya estábanos grandecitas,

7. ay, pero...

8. donde una señora me fui

9. y entonces me daba frijoles y cambures todos los días y... a mí

10. ese frijoles y cambures comíanos allá

11. y yo venía por comer una migajita al menos y...

12. entonces,

 

COMPLICACIÓN

13. ay Dios mío,

14. mm...

15. al otro día...

16. yo me aburría

17. y me salgo a lavar con esos jabones

18. y entonces un señor e...

19. era recién casado

20. y se metió al baño y...

21. y se mató,

22. con... con el orillo del baño,

23. que tenía un orillo,

24. se resbaló

25. y se cayó

26. y no salía

27. y no salía

28. y no salía,

29. y era recién casado,

30. y no salía,

31. y tumbaron la puerta

32. y era que se había muerto,

33. se murió,

 

34. entonces...

35. entonces yo me aburría en esa casa

36. y yo cogí los trapiticos

37. y los puse en la mañanita atrás de la puerta

38. y cuando no se había parado yo ...

39. abrí el portón,

40. que me mandaban,

41. y salí volada y me...

42. y me fui otra vez para la casa,

43. y...

44. no me estuve...

45. no me estaba en la casa que me... así,

46. no me estaba,

 

CODA

47. no,

48. ay no,

49. no eso era un paquete muy grande,

50. ay Dios mío,

51. muy grande era...

 

Este texto carece de la parte inicial, o resumen. La primera sección no resume la historia completa sino que sitúa los antecedentes: la narradora iba a Mérida a pedirle comida a las amigas de su mamá. La complicación narra el episodio del accidente de un señor recién casado que se cae en el baño. La coda dice lo terrible que fue la situación y constituye a la vez, toda entera, una sección de evaluación.

En general, en este cuento hay subordinación de la evaluación (en las líneas 8, 13, 45-9). La complicación tiene dos partes y en ambas hay evaluación: en la primera, esta se da (como veremos más adelante) por paralelismos. La segunda parte de la complicación es una evaluación donde la protagonista narra cómo sale despavorida por la muerte del hombre. Se contrapone allí el yo venía de la orientación con el irse aterrorizada de más adelante (líneas 37-44)

 

TEXTO 2: MDD5FB, no íbanos a la escuela

Enc.: O sea que ustedes no fueron a la escuela.

 

FALSO RESUMEN

1. Hab.: Ay no,

2. sí fui a la escuela,

3. no fui a la escuela

 

ORIENTACION

4. pero una madrina mía era muy brava,

5. una madrina mía,

6. y entonces nos mandaba a la escuela

 

7. y nos íbanos para los potreros como le conté,

8. nos íbanos para los potreros

9. y bajábanos los bichos eso que... )tienen las matas?

10. y nos... íbanos por esa falda rodando

11. y las cabuyas las poníanos por dos palos,

12. para mecernos,

13. y... la otra parte nos íbanos a comer cínoras,

14. que habían cosechas,

15. y la otra parte

16. nos íbanos a buscar mortiños...

17. para comer,

18. para que se nos pusiera la lengua morada,

19. y la otra parte...

20. dígame,

21. habían guayabitas rayadas,

22. que las llamaban

23. por esa parte,

24. y nos íbanos por esas faldas a coger guayabas

25. y traíanos las guayabas todas en las faldas,

26. y...

27. las guayabas

28. y...

29. y...

30. y la otra parte nos íbanos...

31. le robábanos a una viejita que había por allá arriba,

32. y era como ciega de un ojo,

33. y nos íbanos y le robábanos la panela a la viejita...

34. y nos íbanos para arriba

35. porque esas aguas eran todas aseadas de este mundo,

36. ahorita es que esas aguas vienen cloacas,

37. y vienen sucias,

38. de todo mundo de sucias,

39. ahora no sabe usted que mojábanos la panela

40. y comí...

41. y bebíanos

42. y veníanos llenas de de comer agua y panela y...

43. pero...

44. pero...

 

FALSA CODA

45. pero ay no no,

46. ese era todo el chiste de ese... de.... de la juventud,

47. no íbanos a la escuela

 

COMPLICACIÓN

48. y entonces llamaban a papá

49. "que las muchachas no vinieron a la escuela,

50. que no sé qué

51. no sé que más"

52. y nos cogía con esa correa,

53. nos sacaba los pedazos de las costillas y del rabo

54. y mamá...

55. ella lo odiaba

56. y él nos sacaba los pedazos... de las piernas

57. y nos rompía

58. y entonces nos curaba mamá...

 

 

El comienzo de este texto es también una orientación. No hay resumen, pero desde el principio hay evaluaciones por paralelismo, como explicaremos luego. La orientación resalta sobremanera en este texto, porque se realiza por episodios. Hay seis de estos en total, que cuentan las diversas travesuras que hacían los niños cuando no iban a la escuela, en ellos, es interesante ver cómo los episodios son marcados por el narrador mediante expresiones tales como las siguientes: como le conté (línea 7), y la otra parte (13, 15, 19, 30), y ahora no sabe usted que (39). Esa orientación termina con la afirmación de que ese era todo el chiste de la juventud/ no íbanos a la escuela, que se contrapone al principio de la historia: Ay no.../ sí fui a la escuela/no fui a la escuela, sección que hemos denominado una "falsa coda", dado que no concluye allí la complicación sino la orientación.

La complicación es, en esta historia, el castigo del padre y su crueldad en la tortura: nos sacaba los pedazos de las costillas y del rabo (53), él nos sacaba los pedazos de las piernas y nos rompía (56-7), y la acción del padre es evaluada por el sentimiento de la madre: y mamá/ ella lo odiaba (54-5). No hay coda en este texto o bien, como dijimos, está adelantada.

 

TEXTO 3: MDD3FB, eso era puro garbancillo

 

FALSO RESUMEN

1. pero eso...

2. bueno,

3. hay muchos cuentos;

 

ORIENTACION

4. otra es un...

5. un señor que...

6. salió de un bar una noche...

7. y se vino por aquí,

8. por la placita de Belén,

9. y eso era puro garbancillo,

10. donde estaba "Rivas Dávila"...

Enc. B: Ajá.

11. Hab.: ...eso eran puras matas de garbancillo,

 

COMPLICACION

12. y entonces lo...

13. lo sorprendió... una... muchacha muy simpática,

14. y él la siguió,

15. y es tarde,

16. eran las doce de la noche,

17. "no, esto puede ser una cosa muy importante, esta muchacha",

18. y la seguía y la seguía,

19. y la mujer caminaba y caminaba,

20. y nunca la podía alcanzar,

21. al fin,

22. cuando él se dio cuenta...

23. era que...

24. lo estaba internando en esas matas,

25. y voltea

26. y lo mira

27. y le pela esos dientes tan horribles...

Enc. A: [[aspiración]]

Hab.: Y...

Enc. B: (Diablo!

28. Hab.: ...aquello botó... candela,

29. y eso y...

30. y eso fue...

31. y eso fue cierto,

32. porque... ese... señor me lo contó a mí,

33. el susto de él tan grande que pasó,

34. corra,

35. corra,

36. y aquellas piernas no le daban,

37. Dios mío,

38. y mirando para atrás,

 

CODA

39. pero no,

40. el espanto se quedó en...

Enc. B: Se quedó en...

41. Hab.: ...en en la Plaza de...

42. de los Piscos,

43. que la llamaban...

 

El texto comienza con un falso resumen: Pero eso.../ bueno,/ hay muchos cuentos (1-3), que no es verdaderamente un compendio de lo que acontece en la historia sino más bien una primera parte de la orientación. Esta última cuenta como el señor sale del bar, lo sorprende una muchacha y él la sigue. El leitmotiv de esta sección son las matas de garbancillo, que representan el engaño, donde la muchacha lo va internando, implican el suspenso: un motivo que va a ser clave para la historia. La complicación (entre las líneas 12 y 38) muestra como la aparecida era, en realidad, el diablo. El suspenso es también una forma de evaluación (aunque no la trataremos en este trabajo). Además, como formas de evaluación, se dan las estructuras paralelas y el ritmo (como veremos más adelante). Por último, hay una coda muy breve en pero no, el espanto se quedó en la Plaza de los Piscos (39-42).

 

TEXTO 4: MDC4MA, el fútbol

 

RESUMEN

1. Por primera vez me inicié,

2. o sea...

3. cuando...

4. la primera vez que me...

5. que vi el fútbol,

 

ORIENTACION

6. entonces...

7. ¿ya empezamos...?

8. una...

9. una vez venía yo... de un paseo ¿no?

10. con la... el grupo de la Urdaneta

11. y al pasar frente al estadio del... del Colegio San José,

12. estadio Lourdes,

13. ahí en el estadio Lourdes...

14. estaba un portón grande abierto,

15. entonces...

16. veníamos todos,

17. mi mamá y todos los muchachos,

18. nosotros somos...

19. e...

20. diez,

21. y miro para allá y veo que están jugando al fútbol,

22. entonces yo le digo

23. "mamá, mamá mira... mira lo que están haciendo... aquellos fútbol allá",

24. entonces me impresionó mucho...

25. luego,

26. bueno ya no...

27. "vamos... vamos muchachos"

28. y yo seguí mi...

29. con todo el grupo )no?

30. y llegué a la casa

31. pero se me quedó aquello en la mente...

 

COMPLICACIÓN

31. entonces,

32. apenas mi mamá se descuidó,

33. salí corriendo para allá para el estadio,

34. llegué al estadio

35. y me quedé toda esa...

36. toda la tarde...

37. viendo cómo jugaban al fútbol

38. y me gustó...

 

La acción del texto es muy simple. Un muchacho ve por primera vez un juego de fútbol, que le encanta, regresa a casa, pero se escapa luego a ver el juego toda la tarde. La acción, antes que externa, es más bien interna o psicológica, y esto se evidencia por el uso de verbos de percepción y reacción mental cuando el hablante quiere denotar su posición respecto a los eventos que narra: y miro para allá y veo que están jugando al fútbol (21), entonces me impresionó mucho (24), pero se me quedó aquello en la mente (31). La orientación está en el venir caminando del grupo, ver el juego y regresar a la casa. La complicación está en escaparse el muchacho y quedarse toda la tarde viendo el juego. En este texto la evaluación se produce a través de las expresiones del narrador sobre sus emociones (en las líneas 21, 24, 31, que acabamos de señalar), así como la indicación de su regreso al campo, que da la idea de su naciente pasión por el fútbol.

 

TEXTO 5: MDA2FA, las dos cadenas

 

RESUMEN

Enc.: Nunca te han atracado... nada...

1. Hab.: Bueno,

2. me robaron la cadenas...

3. un 24 de diciembre que bueno...

Enc.: )Acá en Mérida?

4. Hab.: Sí,

5. hace como...

6. estaba la PTJ aquí al lado.

Enc.: )Hace bastante tiempo?

7. Hab.: Sí... hace...

8. ahorita en diciembre fue hace como... cinco, seis años.

 

ORIENTACION

Enc.: )Y cómo fue eso?

9. Hab.: Pues yo...

10. iba un 24 de diciembre,

11. a las cuatro de la tarde,

12. con mi mamá,

13. haciendo compras,

14. llegué a... abajo de mi casa,

15. en la esquina...

Enc.: Mjm.

16. Hab.: ... me bajé del carrito con ella

17. y yo con mis peroles aquí,

18. el bolso y mis bolsas y...

19. entonces yo veo que baja un hombre,

20. pero yo de lo más tranquila paso por un lado...

21. mi mamá va delante de mí...

 

COMPLICACIÓN

22. cuál es la sorpresa que...

23. el tipo me metió la mano,

24. delante de... todos los paquetes y todo

25. y me arrancó...

26. y yo "desgraciado",

27. solté paquetes,

28. solté cartera,

29. de todo

30. y salí corriendo detrás del tipo

31. y mi mamá recogiendo los paquetes

32. "hija, hija"... [[risas]]

33. y ella recogiendo los paquetes

34. y yo atrás del hombre corriendo corriendo...

35. una cuadra,

36. pasamos por el reloj...

37. ahí que está... en la redoma,

38. atravesamos,

40. mira yo no sé si me iba llevando un carro o no,

41. lo más cierto es que yo corrí y corrí...

42. y después..

43. este...

44. bueno atravesamos hasta el Parque La Isla,

45. el... el... puente

46. y el tipo se metió por ahí pero,

47. antes de eso,

48. un señor amigo de mi mamá vio la cuestión,

49. paró el carro y salió corriendo

50. y le disparó...

51. pero le disparó en la pierna

52. entonces...

53. parece que el tipo salió cojeando,

54. se metió debajo de los matorrales y...

55. hasta el sol de hoy...

56. Pero entonces esas cuestiones que uno no sabe ni lo que hace en el momento

57. sino corre y corre y corre y...

58. y después

59. cuando yo reaccioné...

60. yo "Dios mío no puede ser,

61. )qué pasó?"...

62. entonces bueno,

63. subí a mi casa

64. y cuando llegué a la casa,

65. bueno me...

66. un valle de lágrimas,

67. pero eso solté... la crisis...

68. y yo decía después

69. ")y si ese tipo me... puñalea o algo así?",

70. y no,

71. y entonces bueno... este...

72. mi papá me consoló

73. y que tal,

74. y un poco de amigos ahí...

75. viendo la cuestión

76. y al rato llega... un policía y me dice

77. ")aquí hay una señorita que acaban de atracar?"

78. entonces dicen

79. "sí, aquí está",

80. yo bueno llorando,

81. entonces me dice

82. "no,

83. salga porque aquí hay una jaula con un poco de..."

84. de tipos que ahí... agarraron )no?

Enc.: Ah...

85. Hab.: Y dio la casualidad que

86. el tipo que me agarró a mí...

87. tenía camisa de cuadros,

88. habían como cinco con camisa de cuadros...

89. y yo decía "cónchale"

90. y yo dentro de la jaula mirando y llorando

91. y no... no,

92. o sea yo no me acuerdo de la cara del tipo...

93. entonces yo decía "no, no puede ser

94. porque si lo hirieron no está ahí"

 

CODA

95. entonces bueno,

96. imagínate,

97. eso fue horrible

98. y un 24,

99. ese 24 lo pasé yo traumatizada,

100. vinimos aquí a la PTJ a denunciar,

101. me pusieron a ver los libros con todas las caras de los tipos horribles ahí,

102. no,

103. eso es perdido,

104. pues claro

105. no estaba tan usual como ahorita los... atracos )no?

106. y eso eran,

107. eran eran dos cadenas y...

Enc.: Y no era tan frecuente...

108. Hab.: No como ahorita...

 

En este texto todas las secciones son claras y están bien desarrolladas. En el resumen se da un compendio de los hechos: el atraco en Navidad; la orientación cuenta cómo la protagonista venía de hacer compras con su mamá, cuando el ladrón se baja del autobús junto con las dos mujeres. La complicación es el robo mismo y la denuncia a la policía; la coda es una reflexión sobre la frecuencia de los atracos. La evaluación está también muy desarrollada y se da de diversas formas, sobre todo, como veremos más adelante, a través de los diversos puntos de vista de la narración: el externo, a través del decir del narrador y las acciones paralelas a la historia, y el interno, con la subordinación de la evaluación en el tiempo y en la acción. Asimismo, se presentan procesos reflexivos dentro de la narración sobre lo terrible de los hechos.

 

TEXTO 6: MDA1MB, los ladrones

 

RESUMEN

1. Hab.: No,

2. bueno este...

3. una vez se metieron los ladrones,

4. por cierto que le pegaron un tiro esa vez a papá,

5. eso fue una Semana Santa...

6. hace como tres años exactamente.

Enc.: Ajá.

 

ORIENTACION

7. Hab.: Y entonces este...

8. pues tenían a mis hermanos sometidos en un cuarto,

9. mis dos hermanos mayores e...

10. los ladrones andaban con Diana mi hermana,

11. registrando toda la casa,

12. mi padre tenía ocho días de haber sido operado de una hernia y

13. entonces...

14. bueno,

15. Diana como pudo se las ingenió

16. y los distrajo un poco por acá abajo...

17. cuando fueron a entrar al cuarto de mi papá pues ella les dijo que...

18. que allí no entraran porque mi papá estaba enfermo

19. y que lo acababan de operar,

20. parece que los ladrones como que andaban un poco drogados y entonces no

21. entraron a ese cuarto

22. sino que entraron al cuarto donde estaba ella... durmiendo,

23. empezaron a registrarle las joyas,

24. qué sé yo.

25. Al salir de allí,

26. este...

27. mi hermano que estaba durmiendo con Diana,

28. porque había llegado una visita esa Semana Santa,

29. la que es aho... actualmente esposa de mi hermano mayor,

30. y entonces tuvi... tuvo que,

31. mi hermanito,

32. pasar a dormir en el cuarto de ella,

33. los ladrones pues no le hicieron nada porque lo vieron pequeño,

34. sin embargo no es tan pequeño )no?

Enc.: Mjm.

 

COMPLICACIÓN

35. Hab.: ... y entonces salieron de... de...

36. de la...

37. de la habitación,

38. mi hermano trancó la puerta

39. y empezó a pegar gritos:

40. "ladrones,

41. ladrones,

42. ladrones".

43. Mi papá salió con... la pistola pues,

44. a ver qué era lo que pasaba,

45. creyendo que los ladrones estaban en la parte...

46. la parte externa de la casa y...

47. el ladrón estaba en todo el pasillo.

48. Cuando él sale armado con la pistola

49. y el ladrón le ve la pistola pues...

50. le dispara,

51. papá logra meterse en un baño

52. y la pistola quedó trancada...

53. gracias a Dios que el tiro le dio a papá fue en la pistola...

54. y él nos cuenta que él,

55. cuando vio al ladrón

56. trató fue de cargar la pistola

57. y se la llevó a la altura del pecho,

58. casualmente le cubrió el... el pecho,

59. es decir,

60. exactamente,

61. el tiro )no?

62. y que la bala no le hiciera impacto pues,

63. en el cuerpo y...

64. bueno los ladrones se asustaron tanto que salieron...

65. se tiraron por el balcón,

66. entonces mi hermano,

67. uno de mis hermanos,

68. que... lo tenían en el cuarto...

69. logró abrir el cuarto y...

70. soltar a los perros,

71. y habían unos vecinos,

72. eso fue como a las doce de la noche,

73. unos vecinos que estaban tomándose unos tragos más arriba,

74. escucharon el tiro y bajaron...

75. porque pensaron que era que alguien...

76. no sé,

77. se había metido un tiro...

78. y cuando van bajando,

79. los la... los perros,

80. en vez de perseguir a los ladrones,

81. empezaron fue a perseguir a los... [[risas]]

82. a los amigos de... de nosotros que viven más arriba )no?

83. y tuvieron que subirse en una pared por allá y todo,

84. mientras los ladrones pues

85. salían corriendo hacia abajo...

 

CODA

86. y no pudimos...

87. nunca se pudo dar con...

88. con el paradero de los ladrones,

89. no se supo...

90. quiénes fueron.

Enc.: )Pero lograron robar algo?

91. Hab.: No,

92. bueno,

93. se robaron... como novecientos bolívares,

94. de lo que le lograron quitar a mi hermano Eric,

95. el mayor,

96. solamente fue eso pero no... no se llevaron más... más nada de valor )no?

97. De resto pues...

98. gracias a Dios no pasó nada,

99. papá lo que le...

100. lo único que tuvo fue un problema en un dedo

101. porque la bala le rozó en uno de los dedos,

102. pero... le sanó pronto )no?

103. no perdió el dedo,

104. ni nada por el estilo...

 

El último texto tiene un resumen claro en el que se describe la acción y el tiempo en que esta sucede: se metieron los ladrones una Semana Santa hace tres años. La orientacion relata detalladamente cómo los ladrones han sometido a los hermanos, Diana evita que entren en el cuarto del padre y que, además, aquellos no le hacen nada al hermano pequeño. En la complicación, la acción se produce porque grita el hermano, avisándole al padre, quien sale armado y les dispara a los ladrones; estos se asustan y se tiran por el balcón; la familia suelta a los perros pero estos, en vez de perseguir a los ladrones, persiguen a unos vecinos que vienen a ayudar. La comicidad de la huída de los ladrones por el balcón, y el equívoco en la persecución de los perros, constituyen también una forma de evaluación en el suspenso, al despertar el interés del oyente en la materia, en la hazaña. La coda es larga pues se delibera sobre la importancia del robo.

A continuación revisaremos los textos que acabamos de presentar. En primer lugar nos ocuparemos de ver cómo aparece, en el texto, el plan discursivo, y cómo la colocación, la sintaxis de las oraciones, puede contribuir en la percepción del ritmo de las narraciones. Luego, comentaremos las figuras que contribuyen a la cohesión narrativa, específicamente el paralelismo y, enseguida, revisaremos los diferentes tipos de evaluación que presentan los textos narrativos que sirven como sustento a esta investigación.

 

 

 

3. LAS ESTRATEGIAS

 

a. el tiempo es la sustancia de que estoy hecho4

 

La línea sintagmática de la expresión verbal es una línea en el tiempo, se produce como línea y se recibe también como sucesión. El hablante, cuando habla, reconoce la "limitación" de la línea y la necesidad de presentar unidimensionalmente, sucesivamente, sus ideas, su conocimiento, su punto de vista. Así considerada, la línea sintagmática acepta la metáfora de Lenneberg, según el cual la secuencia de los sonidos del habla

 

constituye un tren de palabras, es un esquema de sonidos de alguna manera análogo a un mosaico, en este último se coloca una piedra después de la otra, pero la imagen total debe estar en la mente del artista desde antes de empezar a pegar las piezas (1975:134)

 

 

Si el tren es la línea, la metáfora del mosaico es útil y se hará evidente varias veces en este trabajo pues, ciertamente, el narrador debe conocer la imagen completa, la macroestructura de su mosaico verbal y esta producirá el efecto, y será la causa, de la coherencia global de su narración; pero, también, para alcanzar el mosaico, deberá atenerse a que debe colocar una piedra a la vez, en una sucesión temporal y lineal necesaria, deberá someterse a la sintagmática del eje de las sucesiones del cual depende todo el mecanismo de la lengua, como ya notó Saussure (1973:133).

El hablante, entonces, debe planificar, decidir, desde su intención de comunicación, para conseguir una línea comunicativa eficiente. Así, esta sucesión no es inocente sino que, por el contrario, es el resultado del conjunto de decisiones discursivas que el hablante toma en su recorrido hacia el texto. Sin ánimo de exagerar, se puede decir entonces que la sintaxis es la intermediaria en este recorrido, permite pasar de las tres dimensiones de la realidad a la única dimensión del enunciado. Así, no es insensato pensar que la organización sintáctica de los textos refleja este recorrido. De esta manera, es justamente el modo como la sintaxis permite la "puesta en palabras" de la experiencia, de lo que nos ocuparemos principalmente en este artículo.

Lenneberg 1975 considera que no es solamente la sucesión de los sonidos del habla la que está dominada por el tiempo, este es relevante para todas las acciones humanas, pero no es discernible si este no responde a lo que representa su "naturaleza básica", esto es, un pulso o golpe implícito. Presente en los seres vivos, y señalado como propiedad fundamental del cerebro de los vertebrados, Lenneberg encuentra evidencias de que el cerebro percibe este "pulso" , entre otros, en los latidos del corazón, en los intervalos de la respiración, y en la diferenciación entre los estados de inicio y ejecución de los esquemas motores que, en el habla humana, se corresponderían probablemente con el esquema de la realización articulatoria de la sílaba.5

De acuerdo con esto, Lenneberg afirma que "en cualquier medio, un esquema temporal significa un pulso portador con modulaciones" (1975:135) y encontrará en la periodicidad de ese esquema temporal con modulaciones las razones para referirse al ritmo presente en todas las acciones humanas, que puede estar marcado por pulsos equidistantes o simplemente por oscilaciones (tales como día/noche, sueño/vigilia); ritmo presente en todas las acciones humanas y, seguramente, solo identificable para esta especie.

Así, en la base de nuestra actividad cerebral, la línea del tiempo está dotada además de un esquema rítmico, que no es necesariamente medible con un cronómetro o un metrónomo, sino que depende más bien de la percepción de un cambio, de una oscilación, de una variación en el esquema, variación rítmica, que dependerá de los lapsos entre los pulsos, que admitirá, como en música, el accelerando y el ritardando.

De esta manera, Lenneberg podría afirmar, con San Agustín,6 que "el ritmo, en la percepción, es una operación del espíritu"; y esta operación del espíritu depende de la percepción de una constancia y su variación, de un esquema y su alteración y, por esto, la percepción del ritmo puede ser, de alguna manera, individual.

El estudio de los esquemas lingüísticos que producen el ritmo en el uso de la lengua, no son extraños a los estudios literarios y de la escritura en general (ver, entre otros, Kayser 1961); en ellos podemos encontrar la noción de ritmo como cualidad discursiva, propia de la discursivización, de la puesta en palabras, no como una cualidad del objeto vivido, de la vivencia, de la percepción, sino de la puesta en palabras (ver Bakhtine 1984).

Es entonces, el ritmo en el habla, hechura de un orador más que de una métrica. En el año 46 a.C., Cicerón lo sabía ya.

 

Hablar con un buen estilo oratorio, Bruto -tú lo sabes mejor que nadie- no es otra cosa que hablar con las mejores ideas y las palabras más escogidas. Y no hay ninguna idea que sea provechosa al orador sino está expuesta de una forma armoniosa y acabada; y no aparece el brillo de las palabras, si no están cuidadosamente colocadas; y una y otra cosa es realzada por el ritmo; mas el ritmo -esto hay que repetirlo constantemente- no solo no está sujeto a las leyes de la poesía, sino que incluso las evita y no se parece en nada a ella; y no es que no sea el mismo el ritmo en los oradores y en los poetas, e incluso en los que hablan y, en fin, en todo aquello que tiene sonido y puede ser medido por los oídos, sino que la colocación de los pies hace que lo que se dice parezca semejante a prosa o a poesía.

Es necesario, pues, utilizar esta técnica -ya se llame colocación, ya acabado, ya ritmo-, si se quiere hablar de una manera elegante, no solamente, como dicen Aristóteles y Teofrasto, para que el discurso no corra sin límites, como un río -discurso que debe pararse, no en función del aliento del que habla o de la puntuación del copista, sino según lo exija el ritmo-, sino también porque si está elaborado tiene mucha más fuerza que si está suelto. (Cicerón 1991:149)

 

Están ya, en Cicerón, los aspectos fundamentales a tratar si lo que nos interesa es el ritmo "en los que hablan", a saber:

i)     es una hechura del orador: toda idea es buena si se sabe decir de forma acabada, realzada por el ritmo, que no solo es asunto de poesía;

ii)    hay medios lingüísticos de los que un hablante dispone: "Efectivamente, cuando se pone en paralelo un igual con un igual, o se opone un contrario a un contrario, o las palabras de igual terminación se hacen eco unas de otras, todo lo que queda recogido de esta forma sucede normalmente que es rítmico" (1991:145);

iii)   entre los medios lingüísticos disponibles se encuentra el paralelismo sonoro o gramatical (que acabamos de mencionar) pero también la colocación, la factura de las oraciones, tendrá que ver con el ritmo;

iv)   el discurso no corre como un río, ni como un tren, hay en él pausas, modulaciones, oscilaciones que no dependen del aliento sino del plan discursivo, del mosaico narrativo.

 

Ahora bien, llegados a este punto, debemos preguntarnos cuál será la unidad de medida para establecer que, en efecto, en la línea temporal hay también un "pulso", una variación que marca el ritmo "en los que hablan". En este trabajo hemos decidido que esa unidad o, al menos, una de ellas, es la unidad de entonación (vid supra).

La línea sintáctica de la que empezamos hablando en este aparte, se parece más bien a un mosaico que a un tren (para seguir usando las metáforas de Lenneberg); hay en ella segmentos que dependen de la decisión del hablante, de su intención comunicativa (para usar los términos de la Academia). Esta intención actúa de dos maneras, por una parte, compone el mosaico completo, lo planifica, genera un plan discursivo para decir lo que se quiere decir, por la otra, como dice la Real Academia "divide la elocución en unidades de sentido completo en sí mismas llamadas oraciones" (1973:349), es decir, determina y dispone las piezas del mosaico.

Estos segmentos se delimitan, en el habla, por la entonación; siempre citando a la Academia, al referirse a la entonación, en el Esbozo se afirma lo siguiente:

Un solo grupo melódico puede constituir una oración completa, verbal o nominal, cuando el enunciado es sencillo, sin incisos, vocativos, enumeraciones, o formas complicadas de subordinación [...] Los enunciados complejos se descomponen en dos o más unidades melódicas (1973:103)

Es decir, entonces, que hay un segmento sintáctico que depende de la intención del hablante y se realiza como uno o más grupos melódicos los cuales, aunque parezca redundante decirlo, dependen más de esa intención que del "aliento". Por supuesto, este hablante, que no es ideal sino real, no solo produce oraciones, hay también repeticiones, falsos arranques, hesitaciones, elementos no oracionales que sirven para mostrar su posición en relación con lo que narra.

Esto es lo que se evidencia por la segmentación en unidades de entonación de las narraciones presentadas anteriormente, pero hay algo más, allí se pone en evidencia que el hablante recurre a distintas estrategias sintácticas según el momento de la narración en que se encuentre y de lo que está haciendo lingüísticamente. La consideración de los textos hará explícito este punto de vista.

En primer lugar, en las narraciones orales que estamos analizando, puede notarse que, tal como lo señala Chafe 1982 para el inglés, la "fragmentación" parece ser una característica de la oralidad, esto es, la tendencia del discurso oral a realizarse mediante oraciones simples, a diferencia de la escritura que, por las condiciones mismas de su realización, permite una mayor densidad sintáctica y léxica que sería el resultado de una planificación y replanificación posible en la escritura y que, en la oralidad, es simultánea con la producción del habla (ver Chafe 1982 y, también, Halliday 1989).7 Los textos que estamos analizando permiten pensar, en apoyo a la hipótesis de la fragmentación, que la complejidad sintáctica no depende solo de los gramemas de conexión pues, con frecuencia, es fragmentada y yuxtapuesta, es decir, el período se presenta en varias oraciones simples yuxtapuestas. Como en el siguiente ejemplo (texto 6, líneas 2-6):

 

bueno este...

una vez se metieron los ladrones,

por cierto que le pegaron un tiro esa vez a papá,

eso fue una Semana Santa...

hace como tres años exactamente.

 

De cualquier manera, decir que, en estos textos hay muy pocas oraciones complejas solo dependería de nuestro punto de vista sobre la "cantidad" que debería haber pero, lo que sí podemos mostrar es que la conexión sintáctica entre oraciones se da poco en relación con otros medios de conexión, más bien discursivos, como puede verse en el ejemplo siguiente (texto 2, líneas 7-12):

 

y nos íbanos para los potreros como le conté,

nos íbanos para los potreros

y bajábanos los bichos eso que... )tienen las matas?

y nos... íbanos por esa falda rodando

y las cabuyas las poníanos por dos palos,

para mecernos,

 

Frente a la presencia de dos nexos subordinantes, el conector que aparece con más frecuencia en este fragmento (al igual que en los demás textos que estamos analizando), es la conjunción y la cual, conforme a su definición tradicional, actúa aquí como un "secuenciador" de eventos, ahora bien, no se puede decir que, en este caso, y esté actuando, al menos no únicamente como un conector sintáctico sino que más bien este parece estar delimitando los segmentos del texto. Lo cual no puede decirse de otras ocurrencias de este mismo conector como en:

 

se resbaló y se cayó (texto 1, líneas 24-5)

y nos íbanos y le robábanos la panela a la viejita (texto 2, línea 33)

mi mamá y todos los muchachos (texto 4, línea 17)

 

Si podemos afirmar que, en efecto, en las narraciones que estamos analizando, y cumple otra función además de la de conexión sintáctica y que, esta otra función es la de marcador textual (típicamente narrativo), entonces podremos afirmar también que, en estos casos, apareciendo típicamente en posición inicial de la unidad de entonación, y actúa como uno de los marcadores del "pulso" de la línea de este texto, esto es, como un elemento rítmico.

Ahora bien, lo que nos parece más interesante de notar es que, independientemente de la complejidad oracional, las oraciones, en sí mismas, se constituyen de una manera diferente de acuerdo con el momento de la narración. Si consideramos el texto 3 (líneas 5-10), por ejemplo, notaremos que allí, en la orientación, la hablante sitúa detalladamente el espacio y los actores de su historia:

 

un señor que...

salió de un bar una noche...

y se vino por aquí,

por la placita de Belén,

y eso era puro garbancillo,

donde estaba "Rivas Dávila"...

 

Si consideramos la orientación en los demás textos, encontraremos que ocurre algo parecido. Por ejemplo en el texto 4 (líneas 9-20), donde el narrador presenta igualmente el espacio y a sí mismo como actor:

 

una vez venía yo... de un paseo )no?

con la... el grupo de la Urdaneta

y al pasar frente al estadio del... del Colegio San José,

estadio Lourdes,

ahí en el estadio Lourdes...

estaba un portón grande abierto,

entonces...

veníamos todos,

mi mamá y todos los muchachos,

nosotros somos...

e...

diez,

 

O en el texto 5 (líneas 10-13), en el cual la hablante ubica cuidadosamente el momento en que se produce el robo que narrará enseguida:

 

iba un 24 de diciembre,

a las cuatro de la tarde,

con mi mamá,

haciendo compras

 

En este ejemplo queda claro también qué es lo que hemos llamado, con Chafe, fragmentación de la línea sintáctica en el texto oral, planificado sobre la marcha, que logra producir una oración en cuatro unidades de entonación, cada una de las cuales agrega información que el hablante considera relevante pero que no incluyó en la unidad anterior.

En el texto 6 el narrador es igualmente cuidadoso al presentar a su hermana Diana y el modo como esta evita que los ladrones entren al cuarto de su papá (líneas 17-23), y a su hermanito (líneas 27-34), hasta el punto de que deja a los ladrones en segundo plano e incluso a sí mismo, actor sobreentendido de esta historia. En este ejemplo, también, el hablante debe incrustar información en otra, hablando de su hermano, considera necesario explicar por qué no estaba durmiendo en su cuarto:

 

mi hermano que estaba durmiendo con Diana,

porque había llegado una visita esa Semana Santa,

la que es aho... actualmente esposa de mi hermano mayor,

y entonces tuvi... tuvo que,

mi hermanito,

pasar a dormir en el cuarto de ella,

los ladrones pues no le hicieron nada porque lo vieron pequeño,

sin embargo no es tan pequeño )no?

 

Para incrustar informaciones, para "situar" a su referente, el hablante debe incrementar, en unidades de entonación sucesivas, la información relacionada con la identificación de su referente. Esto mismo es lo que sucede en el texto 1, en el cual la hablante explica su situación, presenta la casa donde trabajaba y por decir la "migajita" que comía, lo dice dos veces (líneas 8-11):

 

donde una señora me fui

y entonces me daba frijoles y cambures todos los días y... a mí

ese frijoles y cambures comíanos allá

y yo venía por comer una migajita al menos

 

De esta manera sucede en todos los textos que estamos considerando: en virtud de su función macroestructural en la narración, la orientación se articula fundamentalmente en el ámbito del sintagma nominal, para la presentación y la determinación de la referencia a espacios y personajes que, una vez presentados por el narrador, conocidos para el receptor de la historia, podrán dejar el centro de la atención y, morfosintácticamente, codificarse como pronombre o cero; en la narración, dejarán el centro de la atención a la sucesión de eventos que constituyen la narración misma, y esto es lo que aparece en la complicación: puesto que en la complicación se narra el desarrollo de los acontecimientos, esta presenta sucesiones de eventos por lo que, casi naturalmente, se construye en el ámbito del sintagma verbal y, por este mismo motivo, las estructuras oracionales se hacen elípticas, en tanto, como señalábamos antes, la mayoría de los referentes aparecen solo pronominalmente. Consideraremos detalladamente un ejemplo en el que se puede evidenciar cómo están constituidas lingüísticamente los segmentos narrativos en los que se narra la complicación (texto 1, líneas 16-33):

 

yo me aburría

y me salgo a lavar con esos jabones

y entonces un señor e...

era recién casado

y se metió al baño y...

y se mató,

con... con el orillo del baño,

que tenía un orillo,

se resbaló

y se cayó

y no salía

y no salía

y no salía,

y era recién casado,

y no salía,

y tumbaron la puerta

y era que se había muerto,

se murió

 

La hablante nos ha venido diciendo sus malos momentos y, entre ellos, cuánto se aburría en esa casa, cuán incómoda se encontraba y, para demostrarlo, narra la triste historia de un señor, que era recién casado por lo que, a su entender, la historia es más triste todavía. Lo que aparece en esta narración, después de haber presentado al señor recién casado, es una pura sucesión de eventos: entrar, resbalarse, caerse, no salir, porque se había muerto; más aún, para mantener la perfectividad de los de los eventos, la hablante reelabora, rotundamente: se murió.

Pasamos así, en esta historia, de la presentación de una situación personal que se construye nominalmente (en la orientación), a una sucesión verbal (en la complicación). Esta sucesión está doblemente marcada, por la serie verbal misma (que permite, por su laconismo, la aceleración del tempo narrativo) y por las conjunciones que inician las unidades de entonación que, junto a las repeticiones de estructuras, crean un efecto rítmico particular a este texto.

Las secuencias de eventos se presentan también en las demás narraciones analizadas y siempre en el mismo momento de la narración: en la complicación.

 

texto 3 (líneas 23-27)

era que...

lo estaba internando en esas matas,

y voltea

y lo mira

y le pela esos dientes tan horribles...

 

texto 4 (líneas 32-38)

apenas mi mamá se descuidó,

salí corriendo para allá para el estadio,

llegué al estadio

y me quedé toda esa...

toda la tarde...

viendo cómo jugaban al fútbol

y me gustó...

 

Los textos 5 y 6 son más largos, más complejos, hay varias secuencias verbales.8 Consideremos la complicación del texto 6, en las líneas 38-52, empieza verdaderamente la historia de los ladrones, el "enfrentamiento" pues, hasta este momento, la historia se había centrado más en los hermanos del narrador:

 

mi hermano trancó la puerta

y empezó a pegar gritos:

"ladrones,

ladrones,

ladrones".

Mi papá salió con... la pistola pues,

a ver qué era lo que pasaba,

creyendo que los ladrones estaban en la parte...

la parte externa de la casa y...

el ladrón estaba en todo el pasillo.

Cuando él sale armado con la pistola

y el ladrón le ve la pistola pues...

le dispara,

papá logra meterse en un baño

y la pistola quedó trancada...

 

Enseguida el texto "frena" la narración de los eventos para contarnos más bien las actitudes y las sensaciones de los personajes, un cuento dentro de otro cuento: lo que cada quién sintió (líneas 53-64); el enfrentamiento continúa en la línea 64:

 

bueno los ladrones se asustaron tanto que salieron...

se tiraron por el balcón,

entonces mi hermano,

uno de mis hermanos,

que... lo tenían en el cuarto...

logró abrir el cuarto y...

soltar a los perros,

 

Aparecen en esta secuencia, finalmente, los perros, que habían aparecido en el texto mucho antes de esta historia y que resultan la razón para contarla: esta historia se cuenta para demostrar que estos perros no son buenos guardianes de la casa y, para confirmarlo, hay que introducir nuevos personajes en la historia, con lo cual se detiene la secuencia de los eventos relacionados con el "enfrentamiento" y se pasa más bien a contar la historia de los vecinos (líneas 71-85). Y de ahí pasamos a la coda (líneas 86 y siguientes), donde concluye esta narración.

 

Justamente porque la complicación de estos dos últimos textos es más larga y compleja, porque entre las secuencias de eventos aparecen nuevos personajes, con lo cual se pasa de una función a otra, justamente por ello, estas narraciones permiten mostrar con claridad que, en efecto, hay una diferencia entre los momentos de presentación de referentes y los de sucesión de eventos y que esta diferencia determina un cambio en la línea, el cual permite una variación estructural que influye en el ritmo de la narración misma.

Los ejemplos que acabamos de presentar nos permiten confirmar que, en la macroestructura narrativa, orientación y complicación cumplen dos funciones diferentes, esto es, respectivamente, el establecimiento de la referencia y la narración de los sucesos. Como consecuencia de esto, la orientación se formula en oraciones "presentadoras de estados", centradas, como dijimos antes, en el ámbito del sintagma nominal, mediante la inclusión (en nuevas unidades de entonación) de informaciones relacionadas en el área de la identificabilidad del referente; mientras que la complicación requiere oraciones "presentadoras de acciones", en las cuales el verbo es el encargado de aportar información, todo lo cual permite oraciones de elipsis nominal frecuente. Este cambio en la configuración de las oraciones produce un efecto de aceleración de la narración pues, al ritmo pausado de la orientación, de la presentación de espacios y personas, se opone el ritmo más acelerado de los eventos en seguidilla, que encontramos siempre en la complicación, ritmo este que vuelve a retardarse en la coda o en la evaluación. Si el ritmo depende de una variación en el esquema, de una oscilación, entonces este cambio en la armazón oracional tiene consecuencias rítmicas, puede influir en la percepción del ritmo en las narraciones y, quizá, sea usada por el hablante con este fin. 

 

b. El paralelismo

Especial atención merece, en las narraciones de Mérida, una forma poética de construcción del texto que consiste en lo que Jakobson 1992 ha llamado el paralelismo. Se trata de una repetición de estructuras, ya sean estas sonoras o gramaticales y, de acuerdo con Cicerón (citado arriba) "todo lo que queda recogido de esta forma sucede normalmente que es rítmico".

La presencia o no del paralelismo nos ha permitido reunir los textos en dos grupos: el primero (GI), formado por las narraciones Y era recién casado; Eso era puro garbancillo y No íbanos a la escuela; el segundo (GII) por las narraciones que hemos llamado El fútbol, Las dos cadenas, y Los ladrones. Esta diferenciación responde al hecho de que, mientras que el primer grupo se caracteriza por una prosa más plástica, más rítmica, en el segundo grupo de narraciones el interés se crea a partir del desarrollo sintáctico y el imbricamiento de la acción en el tiempo y en la psicología de los personajes. En el primer grupo encontramos una manera de contar que, en vez de desarrollarse hacia adelante, se desarrolla hacia atrás, haciendo gala de paralelismos muy variados. El gráfico 1 muestra que, en efecto, hay una diferencia significativa entre ambos grupos si se considera la frecuencia con la cual aparecen estructuras paralelas en sus narraciones.

 

Gráfico 1

 

En las narraciones que estamos analizando aquí encontramos ejemplos de paralelismo en el nivel fónico (paralelismo sonoro), sintáctico y semántico (paralelismo gramatical), a saber:

 

i)     El paralelismo sonoro es el más evidente para el oído pues resulta de la repetición, como su nombre lo indica, de sonidos. Este se da en las narraciones del primer grupo aunque también, en algunos casos, en las del segundo. Veamos los ejemplos de la historia Y era recién casado (texto 1, GI):

 

y no salía

y no salía

y no salía

y era recién casado

y no salía

 

con...con el orillo del baño

que tenía un orillo

 

Aquí encontramos la repetición de sintagmas completos, que implican, claro está, la repetición tanto de la estructura fónica como de la estructura gramatical. Esto se da más con más frecuencia en las narraciones del primer grupo y allí encontramos ejemplos como los siguientes:

 

era recién casado

era recién casado (texto 1)

 

no me estaba en la casa que me así...

no me estaba... (texto 1)

 

era un paquete muy grande

muy grande era (texto 1)

 

Ay no... sí fui a la escuela

no fui a la escuela (texto 2)

 

nos íbanos para los potreros

como le conté

nos íbanos para los potreros (texto 2)

 

Pero una madrina mía era muy brava

una madrina mía (texto 2)

 

 

y eso era puro garbancillo

eso eran puras matas de garbancillo (texto 3)

 

y la seguía y la seguía

y la mujer caminaba y caminaba (texto 3)

 

También, aunque muy esporádicamente, encontramos ejemplos de paralelismo sonoro en el segundo grupo de narraciones:

 

mamá... mamá mira

vamos... vamos muchachos (texto 4)

 

yo corrí y corrí

sino corre y corre y corre (texto 5)

 

tenía una camisa de cuadros

y había como cinco con camisas de cuadros (texto 5)

 

ladrones..ladrones...ladrones... (texto 6)

 

ii)    El segundo tipo de paralelismo es el paralelismo sintáctico. Para explicar este tipo de paralelismo, Jakobson cita a Sapir (en su clásico El lenguaje) para quien la yuxtaposición de secuencias como el granjero mata al patito y el hombre se lleva al pollo nos hace "sentir instintivamente, sin el menor intento de análisis consciente, que ambas oraciones caben exactamente en el mismo esquema, que en realidad son la misma oración fundamental y difieren solo en sus atavíos materiales" (cf. Jakobson 1992:59). Así, en este tipo de secuencia, menos evidente pero sin embargo muy eficaz para la producción del ritmo narrativo, lo que se repite es la estructura sintáctica, tal como podemos observar en el siguiente ejemplo:

 

se metió...al baño

y se mató

se resbaló

y se cayó

se murió (texto 1)

 

O bien en la secuencia siguiente (del texto 2), en la que se repite el verbo venir más un adjetivo: ahorita es que esas aguas vienen cloacas/ y vienen sucias. O dos gerundios: corriendo... corriendo, que permiten codificar la duración que el hablante percibe en la acción (texto 5).

Los ejemplos siguientes se caracterizan también por ser repeticiones de sintagmas verbales:

 

y voltea

y lo mira

y le pela esos dientes tan horribles (texto 3)

 

Y miro para allá

y veo que están jugando (texto 4)

 

paró el carro

y salió corriendo

y le disparó... (texto 5)

y yo cogí los trapiticos

y los puse en la mañanita atrás de la puerta

y cuando no se habían parado...

abrí el portón

que me mandaban

y salí volada

y me fui otra vez para la casa

y... no me estuve...

no me estaba en la casa que me... así

no me estaba (texto 1)

 

Es interesante ver cómo el paralelismo no se detiene en la clase de palabra, esto es, en el hecho de que lo repetido en las secuencias anteriores sean, precisamente, verbos, sino que, en estas secuencias, se da además un interesante juego en relación con el aspecto verbal: y se metió al baño/ se resbaló/ y se cayó/ y se mató son todos verbos de aspecto perfectivo, dinámico y puntual. Lo mismo ocurre con las secuencias y yo cogí los trapiticos/ abrí el portón/ y salí volada..., todo lo cual contribuye, como decíamos antes, a la aceleración el ritmo de estas secuencias.

En las secuencias y no salía/ y tumbaron la puerta, se da en cambio un contraste de aspectos: perfectivo vs. imperfectivo, repitiéndose el esquema en y era que se había muerto/ se murió. Para Comrie una forma perfectiva denota una situación vista en su totalidad, sin