Alexandra Alvarez. 1998. La hipótesis criolla sobre el español de Venezuela: La simplificación en el nivel discursivo. En Klaus Zimmermann, ed. Lenguas criollas de base lexical española y portuguesa. Frankfurt am Main: Vervuert/Madrid: Iberoamericana.

 

En el habla de la Región Central de Venezuela se han estudiado algunas características del español que abarcan fundamentalmente dos tipos de fenómenos: El primero es típico de las situaciones de contacto: se trata de los préstamos lingüísticos, ya sean estos léxicos o estructurales. El segundo puede calificarse como simplificación e implica, por una parte, una aceleración de las modificaciones en pro de la economía y, por la otra, la creación de nuevas estructuras, más sencillas que las del estándar (cf. Alvarez 1991, 1992, 1993, 1995a; Alvarez y Obediente 1996).

 

Como sabemos, los procesos de simplificación están estrechamente ligados a la problemática de las lenguas criollas. La falta de elementos con respecto a la lengua estándar puede ejemplificarse en la ausencia de artículos y preposiciones; y en el uso de formas análíticas como marcadores sintácticos para señalizar los tiempos verbales y el plural.

 

De modo pues que los rasgos de simplificación forman parte de un conjunto de procesos que parecen conformar la criollización, pero que no son exclusivos de ésta. Esta tendencia suele caracterizar a los procesos de cambio lingüístico, como lo demuestra, en el paso del latín clásico al latín vulgar, la reducción de los tiempos verbales, la preferencia por la analiticidad tanto en la frase nominal como en la frase verbal, el mayor uso de preposiciones y la marcación sintáctica del orden de palabras, generada por la desaparición de los casos (cf. Obediente en prensa).

 

Se ha discutido largamente la posibilidad de que los procesos de contacto cultural que se sucedieron en el Caribe hubieran influido en Venezuela sobre todo en relación con la lengua. Tanto por su posición geográfica como por el desarrollo migratorio al que condujo el cultivo del cacao, la zona costera del país fue la receptora de una población africana en el siglo XVIII. La mezcla racial a que condujeron las migraciones hace que Humboldt dé cuenta, para principios del siglo XIX, de un predominio de los mestizos por sobre los demás grupos en una población total de 80.000 habitantes. Podemos verlo en el Cuadro Nº 1.

 

Cuadro Nº 1

Población de Venezuela

para el S XIX

POBLACION

%

mestizos

51

blancos criollos

25

indios

15

negros

8

españoles

1

 

 

La zona que recibió a la población africana es la de la costa, de tierras salobres, propicia para el cultivo del cacao1. A Caracas llegaron también por ser el sitio donde vivían los llamados amos del valle, es decir, los dueños de las haciendas. Ellos traen a los esclavos para servir en su casa, en las labores domésticas, y lo que es importante desde el punto de vista lingüístico, para el cuidado de los niños. La influencia de los africanos en la cultura de la Zona Central está ampliamente documentada por trabajos de antropólogos e historiadores2. Asimismo, la influencia lingüística ha sido estudiada en trabajos aislados que tocan, por una parte, la existencia de un léxico heredado de las lenguas africanas y, por la otra, estudian la posibilidad de la existencia de lenguas criollas3. No se descarta el hecho de que las lenguas criollas de la región, el Papiamento y el Palenquero, hubieran podido influir de alguna forma en el habla de los esclavos. Sin embargo, solamente el estudio realizado por Llorente (1994) en Güiria, muestra una variedad que, además de presentar las condiciones sociohistóricas que tipifican el nacimiento de una lengua criolla, al parecer posee las características tipológicas necesarias para clasificarla como una lengua de este tipo y constituye un sistema distinto del español.

 

El problema para los estudiosos del español de Venezuela no debe reducirse a la constatación de la existencia de lenguas criollas en la zona. Se trata de determinar en qué medida el español hablado en el centro del país pudiera mostrar la reestructuración típica de los procesos de cambio lingüístico señalados anteriormente. Me refiero a la presencia de simplificaciones que permitan afirmar que el dialecto en cuestión difieren de alguna manera del español estándar.

 

Nuestra tarea será entonces la de encontrar suficiente número de indicios, en los distintos niveles de la lengua, que indiquen la expresión de lo mismo que se dice en el estándar en los estilos informales, en una forma aún más simple; por una parte con un menor número de elementos y por la otra, con elementos más sencillos cualitativamente. Esto último se dará a través de la preferencia por estructuras analíticas, que aunque puedan ser más largas que las sintéticas deberían ser más fáciles de procesar en lo cognitivo; y en la preferencia por estructuras como la repetición, la reduplicación y la redundancia que implican el uso de procedimientos pragmáticos con valor sintáctico.

 

En trabajos anteriores me he referido a los procesos de simplificación en el nivel sintáctico. En relación al nivel fonológico sostuvimos, en Alvarez y Obediente (1996), que la simplificación de la sílaba a CV era una tendencia del español general que no parecía exclusiva del Caribe. La ausencia de elementos en la sintaxis se observa, por ejemplo, en la omisión de los verbos ser y estar en contextos no permitidos por la norma estándar, que solamente lo autoriza en el caso de oraciones exclamativas e interrogativas, como en (1) y (2) donde se encuentra antes de un adjetivo predicativo y antes de un gerundio (cf. Alvarez 1992). Asimismo, puede verse una reducción en la omisión de la preposición a en casos considerados como de ‘alta transitividad’ por Hopper & Thompson (1986), como por ejemplo en acusativos como en (3) donde la preposición debería estar presente porque el niñito es +humano, +definido y +específico. Also similar sucede en los complementos indirectos que inician frase, como en (4) donde no parece sentirse la necesidad de anteponerla. Si bien estos rasgos pudieran no ser exclusivos del español de Caracas, podría estudiarse en qué medida hay una preferencia de los hablantes de este dialecto por esta clase de omisiones.

 

(1) El allá no explota, no dice nada, ni llama la atención ni nada. El ø tranquilo, como si no le importara.

(2) ...ahorita tú ves a los muchachos vale que... qué pava, cómo estás? y broma, un besito y ø pellizcándole el cachete y broma.

(3) Cada vez que uno va a agarrar ø el niñito, el perro tira a morder (IFAB 1977).

(4) El le gusta todo a la hora (IFAB 1977).

 

Otra estructura simplificadora es la del llamado ser focalizador, que vemos en (5), considerada como una variante de las oraciones hendidas4, o seudohendidas5. En estas estructuras, la forma conjugada del verbo ser señala, como foco de la información, al elemento que le sigue (cf. Sedano 1990). Nótese el ejemplo (6) del palenquero. Es importante hacer notar que, aquí , además de eliminarse partículas de la lengua estándar, se presentan frecuentemente faltas de concordancia, como la de este ejemplo.

 

(5) (Yo quería era fresas).

(6) Kuando é sindí jue un machetaso en el lomo

(cuando lo que sintió fue un machetazo en el lomo)

 

En Caracas se da, en nuestro modo de ver una estructura analítica, en el uso de los adverbios ahí y así como marcadores, parecidos en su forma a los marcadores verbales de las lenguas criollas, aun cuando su función sea diferente a la de aquellos, dado que no son señalizadores ni de tiempo ni de plural. Estos marcadores se han estudiado como señalizadores pragmáticos de información (Alvarez 1991). Me refiero a construcciones como en (7) y (8). Los marcadores se diferencian de los adverbios homófonos en que no tienen función adverbial y en que se encuentran en el mismo grupo de entonación donde está el elemento modificado, como se ve en (9) y (10); además, no pueden sustituirse por ningún otro adverbio, como sería posible en el estándar.

 

(7) pasamos toda la noche hablando ahí

(8) dame un lápiz ahí.

(9) trabajar/ así/ en el campo

(10) trabajar así/ en el campo

 

Consideramos la redundacia y la repetición como estructuras simples, dado que implican la utilización de mecanismos pragmáticos. Como un ejemplo de redundancia en la sintaxis podemos considerar el uso no enfático del pronombre sujeto -ampliamente estudiada por De Granda (1991)- como en el ejemplo (11) de la ciudad de Caracas:

 

(11) Cuando yo era muchacho...chico... a mí lo que me gustaba era mucho...mucho trabajar, a mí me gustaba trabajar...yo cuando era muchacho yo salía...yo estudiaba y trabajaba... (IFAB 1977: 2BH)

 

Asimismo se dan en el país otras estructuras redundantes como la doble negación, una estructura no enfática que se usa para contradecir o refutar la información o las presuposiciones afirmativas del discurso previo (cf. Schwegler 1992). En Venezuela, aunque no ha sido estudiada se da, por ejemplo, en el no me lo mate no de una canción popular6; se oyen también otras variantes de esta construcción como yo tampoco no quiero en la zona de Barlovento (cp. Rojas). Montes Giraldo (1985) refiere asimismo la reduplicación de la afirmación, sí tengo sí , y del adverbio ya, en él ya llegó ya. En Venezuela se conoce en el eslogan de un partido político ya está bueno ya. Este último tipo de reduplicaciones podría explicarse con el señalamiento de Bartens (1995) en relación a que, en la doble negación, el segundo elemento es un marcador de foco, análisis que se podría extender a los demás casos.

 

El nivel discursivo.-

 

La interrogante que quisieramos plantear en esta oportunidad es la de si también el nivel discursivo, como macronivel de composición sintáctica y ordenación semántica, pudiera ser un campo apropiado para el estudio de los procesos de cambio. La sociolingüística ha visto la variación desde los años sesenta, mayormente en los planos fonológico y sintáctico. El estudio de la variación en este último nivel ya produjo controversias, porque se ponía en duda la posibilidad de que dos formas sintácticas similares realmente pudieran decir lo mismo (cf. Labov 1978 y Lavandera 1978).

 

Mi interés es ahora el análisis de la variación en el nivel pragmático y en el plano textual. En este nivel se ha estudiado, por ejemplo, la importancia del silencio como elemento de la variedad discursiva, en la tolerancia de la comunidad hacia el mismo, el largo de las pausas, su significado, etc (cf. Tannen y Saville Troike 1985). Nos hemos interesado por la variación regional que se da en cuanto a los tipos de discurso, y a la complejidad de las narraciones (cf. Alvarez 1995 y en prensa).

 

El tipo de estructuras simplificadoras que se dan en Caracas en el plano sintáctico deberían darse también en el nivel discursivo. Ahora bien, quien escuche atentamente el español de Venezuela puede encontrar, intuitivamente, que el habla del centro es más rítmica que la de los Andes, pero a la vez más descosida. Mientras aquella es golpeada y repetitiva, ésta fluye entrelazándose y formando una espesa trama. La intuición debe llevarnos ahora a la búsqueda de los cimientos para una constatación científica de esta diferencia.

 

Para estudiar la simplificación a nivel discursivo, hemos tomado como base metodológica de este trabajo una afirmación de Givón que supone que hay dos modos que rigen el discurso, el modo sintáctico y el modo pragmático, que se dan en todos los niveles de la adquisición y a través de todas las lenguas y estilos; siendo aquél más elaborado que éste, que parece más simple y más embrionario. El primero se caracteriza por la estructura sujeto-predicado, un mayor uso de la subordinación y un orden de palabras gobernado por la semántica, aunque puede incluir relaciones pragmáticas de tópico. El segundo, en cambio, prefiere la coordinación a la subordinación, se caracteriza por una estructura tópico-comentario y un orden de palabras gobernado por la pragmática (Givón 1979).

 

Aquí se tratará entonces de observar la preferencia que tienen los hablantes caraqueños por una o por la otra modalidad7. En lo que sigue, analizaremos dos textos elegidos al azar dentro de las posibilidades que nos ofrecen dos recopilaciones de materiales sociolingüísticos venezolanos de Caracas y Mérida. En cuanto a los materiales se trata del Corpus sociolingüístico de Caracas de 1977, recogido en la Universidad Central de Venezuela (iFAB 1977) y del Corpus Sociolingüístico de Mérida de Domínguez y Mora (1995). Los textos elegidos para este trabajo son de hombres pertenecientes al grupo socioeconómico más bajo y del grupo generacional de más edad. Estos se compararon con uno del palenquero, recogido por el investigador colombiano Patiño Roselli (Andrea II, Patiño Roselli 1983). Nuestra hipótesis es que si las afirmaciones de Givón son justas, y el habla de Caracas pudiera estar marcada por un proceso de cambio anterior, debería darse un continuo palenquero-caraqueño-merideño, en el sentido de ser el primero más pragmático y el último más sintáctico. Hay que hacer la salvedad de que ninguno de estos hallazgos puede tomarse aisladamente como una prueba. Será a lo sumo uno, en un cúmulo de indicios que deberán evaluarse posteriormente.

 

Para el análisis, los textos que están transcritos en prosa, se han dividido en unidades de información en el sentido de Chafe (1987), para lograr escapar al arnés de la lengua escrita. La idea es tener una visión más respetuosa de la oralidad y tratar de reflejar, de una forma más adecuada, el sistema que subyace a la expresión lingüística. Estas unidades de información equivalen grosso modo a las cláusulas del texto; en lo fonético, corresponden al segmento que se produce entre dos pausas. Todos estos criterios, fonéticos, sintácticos y cognitivos tratan de hacer patente la señalización que envía el hablante al oyente. Transcripciones semejantes se han hecho en trabajos anteriores, tales como el monumental trabajo de Hymes 1981. Hemos utilizado este sistema de transcripción con anterioridad (Alvarez y Mora 1995, Alvarez 1995). Los textos se recogen en los cuadros Nº 2, 3 y 4.

 

Para el análisis se toma en cuenta en primer lugar la superestructura del texto, es decir, la estructura sintáctica global y los elementos que propician la cohesión del mismo; en segundo lugar, nos referimos a la estructura semántica global y a aquellos elementos que propician la coherencia.

 

 

Cuadro Nº2

(Mérida) 

1. La mamá de los P. nos daba clase a nosotros

 

2. era la profesora ¿no?

 

3. maestra, que llamaban, señorita...muy buena...

SR

4. y después... pues yo no pude seguir estudiando

pues

CO

5. y ¿con qué. ¿con qué íbamos a estudiar?

 

6. el hermano mío...¿cómo iba a estudiar?

 

7. no había recursos para seguir estudiando

 

8. y después estuve en una granja..

MC

9. que se llamaba granja de...de agricultura y cría...

SR

10. ahí sembrábamos papa..naranja.. para injertar y ..

de todo...yuca

 

11. y todo eso lo sembrábamos nosotros ahí en la

granja esa...

CO

12. pero después pues la misma historia ¿no?

CO

13. porque... los recursos no...no había para seguir

estudiando...

CO

14. y si yo fuera profesional de alguna cosa...

CO

15. ahí hay amigos míos que son..son ingenieros

de..de agricultura y cría.. amigos míos

 

16. pero yo no pude seguir..

CO

17. porque yo no tenía recursos ¿no?

CO

18. qué iba a hacer yo vendiendo naranjas.. a cobre

negro..

CO

19. ¿cómo cree?

CO

20. después .. vino..

MC

21. que me metí al Ministerio..

SS

22. en el Ministerio me estuve ..treinta y ocho años ...

 

23. y de los treinta y ocho años...

CO

24. exclusivamente los perdí

 

25. porque le digo

CO

26. que me arreglaron ...

SS

27. y quedé con los dos mil... dos mil bolívares

mensuales

CO

28. y eso es lo que le quiero dar a ...declarar a usted

CO

29. que vi en El Nacional .. antier..

SS

30. de que.. cómo puede ser posible...

SS

31. que en el Congreso Nacional haigan tipos...

SS

32. que ganen cien mil bolívares mensuales

SR

33. y haiga elementos...bendito sea Dios

CO

34. que siquiera aquí comemos...pobremente

CO

35. démosle gracias a Dios

 

36. pero comemos...pero un elemento de esos con cien

mil bolívares...

CO

37. y hay gentecita que no toma ni café...¿no?...

CO

38. entonces yo..esa declaración se la doy a ustedes

MC

39. y que el Presidente de la República ..que el

Presidente Carlos Andrés

CO

40. ...y yo como adeco que soy adeco...como Carlos

Andrés Pérez

CO

41. que modifique las leyes...de los pobres

trabajadores

CO

42. que le trabajaron al gobierno con toda la voluntad...

con todo el sentimiento...con todo..con todo

SR

43. y que nos dejen con dos mil bolívares.. ¿no?

SR

44. y lo demás..

CO

 

 

Cuadro Nº3

(Caracas)

1. Cuando yo era muchacho.. chico

SA

2. a mí lo que me gustaba era mucho...

mucho trabajar

 

3. a mí me gustaba trabajar...

 

4. yo cuando era muchacho

 

5. yo salía

 

6. yo estudiaba

 

7. y trabajaba

CO

8. porque a mí me gustaba tener

SA

9. siempre me gustaba tener real en el bolsillo

MC

10. y bueno yo decía: "Bueno’

MC

11. Un muchacho que también era muy amigo mío

SR

12. él me dijo: "Mira.. chico..vamos a

vender periódicos

 

13. y yo le decía: bueno vamos

CO

14. ¿Con cuánto se puede empezar?

 

15. Me dijo: bueno.. .

 

16. vamos a empezar con unos diez bolívares.

 

17. bueno ...le dije a mi papá

 

18. Mira yo necesito diez bolívares

 

19. ¿Por qué?

 

20. No.. que yo mañana voy a ..

voy a vender con un muchacho

 

21. voy a vender periódicos.

 

22. entonces yo me fui parando unos..

unos centavitos con esos...con esos diez bolívares

MC

23. porque en esa época uno agarraba

por lo menos.. vendía...cincuenta Noticias

MC

24. uno se ganaba un fuerte

 

25. entonces pa aquella época un fuerte era bastante...

MC

26. entonces...yo me iba todos los días con él

MC

27. y estaba estudiando...

CO

28. estudiábamos en esa época en la tarde ¿No?

 

29. estudiábamos en la tarde...

 

30. y entonces...vendíamos Noticias

CO

31. después fuimos vendiendo otras revistas...

que si...que si Gaceta Hípica...

 

32. cuando salía la Gaceta los martes...

SA

33. nosotros aprovechábamos los martes también

para vender la revista la..

 

34. la Gaceta Hípica se vendía

 

35. se vendía...

 

36. la gente se desesperaba por los caballlos

 

37. ...querían saber ya ..

 

38. quiénes corrían

 

39. quiénes no corrían

 

40. entonces nosotros nos íbamos allá

MC

41. cuando sabíamos que iba a salir los martes la...

la Gaceta...

SA

42. ya estábamos allá...

 

43. comprábamos Gacetas

 

44. y vendíamos Gacetas

CO

 

 

 

Cuadro Nº 4

Palenque

1. i á sé ñamá Andrea Errera di Kasiani

(yo me llamo Andrea Herrera de Cassiani)

 

2. Palenge.. San Basilio nasío i kirao..

(en Palenque, San Basilio, nacida y criada)

 

3. ¿bo á kuchá?...

(¿oyes?)

 

4. kuand’i taba bendé á Tubbako

(cuando yo estaba vendiendo allá en Turbaco)

SA

5. í enkontrá andi un pelotera..

(me encontré en una pelotera)

 

6. asina é k’ese pelotera á taba ngandísimo..mijo..

(así es que esa pelotera estaba grandísima, mijo)

MC

7. es’é un mujé

(esa era una mujer)

 

8. lo ke s’e bibiba por ayá por el Prado..

(que vivía por allá por el Prado)

SR

9. entonse ese mujé kumo ké á sé jumaba mariuana...

(entonces esa mujer como que ella fumaba marihuana

 

10. ese mujé á sé jumaba mariuana..

(esa mujer fumaba marihuana)

 

11. el á sé ñamá. .

(ella se llama)

 

12. el á teneba nuebe moná barón..ese mujé...

(ella tenía nueve hijos varones.. esa mujer)

 

13. i entonse el á sé ñamá...karamba...

(y entonces ella se llama...caramba)

MC

14. se me jue la paba.

(se me fue la palabra)

 

15. .el á se ñamá..

(ella se llama)

 

16. ¿kumo jue?..

(¿cómo es?)

 

17. ¿kumo jue?..

(¿cómo es?)

 

18. ¿kumo jue?...

(¿cómo es?)

 

19. bueno.. ía akoddá nombre d’ese mujé aora nu... (bueno..yo no me acuerdo ahora del nombre de esa mujer)

MC

20. entonse mujé á salí de pelotera ku besino ele...

(entonces la mujer salió de pelea con su vecino)

MC

21. entonse el á sé fritaba aí pueta...

(entonces ella fritaba ahí en su puerta)

MC

22. el á sé fritaba yuka...planda

(ella fritaba yuca, plátano)

 

23. pa bendé...

(para vender)

 

24. asina é ke antonse el á salí de pelea ku besino ele...

(así es que entonces ella salió de pelea con su vecino)

MC

25. así é k’entonse bino ese...

(Así es que entonces vino esa)

MC

26. ¿kumo é?...

(¿cómo es?)

 

27. ¿kumo é?...¿kumo jue el á sé...

(¿cómo es..¿cómo es que ella se?)

 

28. entonces él a sé komplá miba mucho planda i

mucho yuka...

(entonces ella me compraba a mí mucho plátano y mucha yuca)

MC

29. kuando é nu sé teneba plata nu..

(cuando ella no tenía plata)

SA

30. i a sé dejáloba fiao...

(Yo se lo daba fiado)

 

31. el era mucha buena persona...

(ella era muy buena persona)

 

32. el era mucha buena persona...

(ella era muy buena persona)

 

33. entonse el á salí de pelotera ku besino...

(entonces ella salió de pelotera con su vecino)

MC

34. entonse el era mu buen mujerón...

(entonces ella era una muerona muy buena)

MC

35. ese mujé á salí...

(esa mujer salió)

 

36. entonse besino á salí asé un mandao andi un

tienda... (entonces el vecino salió a hacer

un mandado en la tienda)

MC

37. lo que sé keda a asina kumo andi Seño...

(que quedaba así como donde el Señor)

SR

38. así é ke kuando é yegá...

9así es que cuando él llegó)

 

39. ombre asé así...

(el hombre hizo así)

 

40. se paró así kon la mano pueto andi lao...ri bentana

a komprá

(se paró así con la mano puesta de lado)

 

41. i el á taba prekupao...

(y en estaba preocupado)

CO

42. ¡je!, kundo é sindí jue un machetaso akí lomo

(¡je!, cuando el sintió fue un machetazo aquí en el lomo)

MC

43. ¿bo á kuchá?

(¿Oíste?)

 

44. kuando é sindí jue un machetaso

(cuando él sintió fue un machetazo)

MC

 

 

 

 

Abreviaturas.-

 

CO coordinada

MC marcador continuador de discurso

SA subordinada adverbial

SR subordinada relativa

SS subordinada sustantiva

 

La estructura sintáctica.-

 

Veremos en esta sección la organización de la estructura sintáctica en cuanto a la preferencia por tópicos vs. sujetos, el uso de oraciones coordinadas y subordinadas vs. oraciones yuxtapuestas, el empleo de marcadores de continuidad discursiva y de la repetición como elemento de cohesión.

 

a. Tópicos vs. sujetos.

 

En cuanto al desarrollo de la sintaxis, una característica del modo pragmático que se da en Caracas es la preferencia por estructuras tópico-comentario, como la que pronunció en una conferencia uno de nuestros colegas transcrita en (12) Andrés Bello, él escribió una gramática, en vez de simplemente Andrés Bello escribió una gramática, como en (13). Aun en el marco de una ocasión formal, topicaliza Andrés Bello, y hace una copia pronominal para llenar la función del sujeto. Pues bien, en el texto de Caracas aparecen dos casos similares señalados en (14) y (15).

 

(12) Andrés Bello, él escribió una gramática

(13) Andrés Bello escribió una gramática.

(14) Yo cuando era muchacho, yo salía, yo estudiaba y trabajaba.

(15) Un muchacho que también era muy amigo mío, él me dijo: mira chico,

(16) vamos a vender periódicos.

 

Si bien Givón contempla la existencia de una relación indiscutible en los procesos evolutivos de las lenguas entre los tópicos pragmático-discursivos y los sujetos gramaticalizados, ambos elementos pueden coexistir en una misma lengua, aunque con funciones diferentes. A nuestro modo de ver, se trata además de una estructura más simple que la segunda, porque a través de un proceso de movimiento se produce una señalización de lo que es la información nueva.

 

b. Coordinación y subordinación.-

 

Podemos suponer que las estructuras yuxtapuestas son menos elaboradas, por ser paratácticas y más sueltas que estructuras la coordinación y la subordinación, siendo éstas últimas obviamente las de mayor complejidad transformacional. Tanto la codificación por parte del hablante, como la decodificación por parte del oyente, se va haciendo más costosa desde las primeras hasta las últimas. Asimismo, desde un punto de vista evolutivo, sabemos que hay una progresión en la adquisición de estas estructuras que va precisamente en aumento desde la yuxtaposición, pasando por la coordinación, hasta la subordinación. Ahora bien, si observamos el Cuadro Nº 5 en relación con los tres textos vemos más estructuras coordinadas y subordinadas en el texto andino, que se dan menos en Caracas y en Palenque.

 

Cuadro Nº 5

Estructura oracional

 

Palenque

Caracas

Mérida

coordinadas

1

5

21

subordinadas

4

5

10

 

 

 

c. Los marcadores de continuidad discursiva.

 

Veamos en segundo lugar el uso de los marcadores discursivos. Nos referimos en este sentido a elementos como entonces, bueno y después (éste último sólo en el texto de Mérida). Cuantitativamente es de notar que en Mérida se encuentra el menor número de marcadores de este tipo, mientras los hay más en Caracas y en Palenque, como se ve en el Cuadro Nº6.

 

 

Cuadro Nº 6

Uso de marcadores discursivos

 

Palenque

Caracas

Mérida

Marcadores

de continuidad

13

7

3

 

Al señalar estos adverbios como marcadores no quiere decir que éstos estén desprovistos de su función temporal sino que, en otro nivel, su presencia en el texto parece coincidir con una señalización de carácter pragmático. Vemos cómo en efecto, los marcadores se agrupan en Caracas y en Palenque en torno a las pausas y se encuentran ya sea al principio de las unidades de información como en los ejemplos (16) al (19), ya sea al final de las mismas, como en (20) y (21).

 

(16) entonces pa aquella época un fuerte era bastante

(17) entonces yo me iba todos los días con él

(18) entonse mujé á salí de pelotera ku besino ele

(entonces la mujer salió de pelotera con su vecino)

(19) entonse él a se komplá miba mucho planda i mucho yuka

(entonces ella me compraba mucho plátano y mucha yuka)

(20) y bueno: yo decía bueno

(21) y yo le decía: bueno vamos.

 

Los marcadores clausulares están ausentes del habla merideña; se da un entonces, que señalamos en (22) que conserva su función temporal como adverbio, pero que señaliza también una división en la estructura sintáctica global, encabezando la petición que hace el campesino al Presidente de la República, en el sentido de que ponga fin a la situación de injusticia y se modifiquen las leyes. De modo pues que su función no es la de un marcador clausular, sino más bien de un señalizador de una sección mayor.

 

(22) entonces yo esa declaración se la doy a ustedes...

 

En otros ejemplos se marca asimismo esa diferencia tan clara entre la cantidad de marcadores y adverbios en los distintos textos. En el trozo de Mérida, se dan los argumentos de un texto expositivo: el sentido global del mismo es la situación de injusticia del país y las diferencias notables en las ganacias de sus habitantes. El informante cuenta cómo él mismo había tenido que comenzar temprano a trabajar y no había podido estudiar. Los adverbios marcan notoriamente las etapas sucesivas de su vida como en (23), (24) y (25); pero tienen, en la secuencia temporal de los acontecimientos, también una función discursiva, en la organización sintáctica global del texto, es decir, en la superestructura.

 

(23) y después estuve en una granja

(24) y después...pues yo no pude seguir estudiando pues

(25) después vino...que me metí al Ministerio

 

Los marcadores utilizados en los textos de Caracas y Palenque, en cambio, no trabajan en el nivel textual, discursivo y global, sino por el contrario en el nivel de la cláusula. La poca presencia de mecanismos sintácticos de organización de la información como son la coordinación y la subordinación y el predominio de cláusulas yuxtapuestas requiere de algún elemento por medio del cual el hablante señalice, para el oyente, las unidades de información: pues bien, esa función se llena a partir de marcadores que, siendo adverbios en la norma general, cumplen aquí, como vimos, una función pragmática. Su posición alrededor de las pausas que separan las unidades de información, al principio y al final de las líneas, es una prueba de lo anteriormente señalado. En otras palabras, dado que la sintaxis se muestra en el texto de Caracas y en Palenque como un nivel poco elaborado, la coherencia debe explicitarse a través de elementos pragmáticos.

 

d. La repetición.-

 

La cohesión se da en los textos de Caracas y Palenque asimismo a través de la repetición, como en (26) y (27):

 

(26) ¿kumo jue? ¿kumo jue? ¿kumo jue?

(27) estudiábamos en esa época en la tarde, ¿no? estudiábamos en la tarde.

 

En otras oportunidades hemos estudiado distintos tipos de repetición como formas que realizan la función poética del lenguaje, en especial en las narraciones de los campesinos del páramo andino. No puede negarse que se trata de uno de los elementos básicos de la retórica que se da ampliamente en Los Andes. Sin embargo puede enfatizarse que la repetición puede llenar una necesidad de cohesión textual, y ha sido estudiada por Labov (1972) como un elemento de la sintaxis narrativa.

 

 

 

La estructura semántica.-

 

La coherencia de un texto está dada por la red de interrelaciones semánticas que se tejen en él y que forman la estructura global del significado. Podemos considerar cada una de esas redes como formadas por haces de unidades temáticas o isotopías, es decir de haces redundantes de categorías sémicas. La red se va tejiendo a partir de la reiteración de elementos similares o compatibles, como los nudos de un tejido. La complejidad de una narración podría verse, entonces, en la medida en que se dé una mayor cantidad de nudos en la red, o en la medida en que se den isotopías paralelas o complementarias, o bien disyuntivas u opuestas.

 

Como vemos en el cuadro Nº 7 también hay diferencias en cuanto a la presencia de elementos léxicos relacionado con las isotopías en las cláusulas de los textos.

 

Cuadro Nº 7

Expresión de las unidades temáticas

Mérida

37

Caracas

19

Palenque

9

 

En el texto de Palenque la unidad temática global está constituida por la ‘pelotera’, la pelea. En nueve cláusulas se da el tópico de la pelea, en elementos léxicos como la pelotera, la pelea, el machetazo. En Caracas, el significado global de ‘vender para ganar dinero’, se da en diecinueve de las cuarenta y cuatro cláusulas que contamos, en lexemas como vender, comprar, real, y periódico y revistas, éstas últimas designadas también individualmente como Noticias, y Gaceta Hípica. En Mérida, se dan elementos léxicos relacionados con las unidades temáticas en prácticamente todas las cláusulas presentes en la narración. El tópico general es la denuncia de una situación injusta (27) eso es lo que le quiero ...declarar a usted que se da en tres unidades temáticas complementarias. La primera en la oposición estudio/trabajo con sus lexemas dependientes ingeniero, agricultura y cría, escuela, profesora, dar clase, profesional etc. vs.