Alexandra Alvarez. 1996. El habla rural de la cordillera de Mérida:

apuntes sobre narración. Boletín Antropológico, 38: 38-78

 

 

 

En las zonas rurales se da una organización del discurso distinta a la de las zonas urbanas. Si bien la variación se da en los niveles llamados superficiales del lenguaje, como lo es por ejemplo la fonética, también se encuentra en niveles normalmente considerados, quizás por lo difíciles de asir, como más profundos1. En zonas de población negra se ha encontrado un discurso con profusión de repeticiones, y con ello con un uso de la retórica que confiere a este tipo de habla un carácter eminentemente lúdico (Alvarez, en prensa). En el habla de la cordillera de Mérida se usan figuras retóricas elaboradas y hasta textos narrativos en el género expositivo, como son las definiciones (Alvarez 1995). Si bien no se ha hecho aún un trabajo comparativo con el habla de la ciudad, es de pensar que en el ámbito urbano, al menos en las clases más favorecidas, las estrategias discursivas se acerquen más a la simplicidad de la forma escrita.

 

En un trabajo anterior (Alvarez 1993) se vislumbró una forma para ‘medir’ la complejidad de un texto narrativo. Berman & Slobin, en un trabajo reciente de lingüística evolutiva, estudian, bajo el concepto de desarrollo, los cambios lingüísticos y cognitivos que introducen los niños hasta que se convierten en narradores maduros. En la estructura de la globalidad de la historia (plot) estudian principio, desarrollo y final (onset - unfolding -resolution) que se dan en una narración adulta, pero que van apareciendo paulatinamente en historias contadas por niños (cf. Berman & Slobin 1994).

 

En esta oportunidad, se estudiarán seis textos narrativos de los páramos de la cordillera de Mérida2, con una primera intención de describir el discurso de la zona y, de alguna manera, estudiar la variación discursiva. La segunda finalidad del trabajo es afinar nuestra percepción de lo que es la complejidad en un texto de esta índole. Si bien el primero de los textos estudiados es de un niño, el foco del trabajo no radica en lo cognitivo, sino en encontrar maneras de describir la variación en textos de un mismo género. Se compararán los textos de esta pequeña colección, para analizar la elaboración narrativa. Luego se traza un continuo entre aquellos en base a las partes que presentan, para estudiar entonces otro índice de complejidad, la sección denominada ‘evaluación’. Más tarde se analizan aspectos de la semántica narrativa y finalmente se esbozan algunas conclusiones. Los textos se encuentran en el anexo.

 

1. De la metodología.-

 

El texto de las narraciones está transcrito tratando, aunque esto resulte paradójico, de ser fieles a la oralidad, suponiendo que el oyente percibe el mensaje organizado a partir de algunos rasgos lingüísticos en unidades de información, es decir de secuencias de palabras combinadas bajo un único contorno de entonación, usualmente precedidas por una pausa (Chafe 1987:22). Estas unidades coinciden con las unidades de ideas propuestas por Hymes, que permiten además ver los patrones de repetición y ritmo del discurso (Hymes 1981:42). Las unidades de información se corresponden con la cantidad de información activa en la mente del hablante. Las unidades concebidas por estos autores son coincidentes, a pesar de que la primera tiene una base fónica y la segunda una base semántica (cf. Alvarez y Mora 1993).

 

A partir de esas transcripciones, se buscó comprender cómo estaban organizados los textos, distinguiendo dos sistemas: el sistema sintáctico y el sistema semántico. En el sistema sintáctico se abarcó lo que tiene que ver con las partes del texto y cómo éstas se interconectan para formar un todo coherente. Se entendió como semántico lo que tiene que ver con el significado del texto, incluyendo aquellas figuras estilísticas que juegan con el sentido, como la metáfora y la metonimia (cf. van Dijk 1983, 1984).

 

2. La sintaxis narrativa .-

 

Ahora bien, ¿qué se entiende por narración? Labov define la narración como un método para recapitular experiencia pasada que correlaciona una secuencia verbal de cláusulas a la secuencia de los eventos. Una narración mínima será entonces una secuencia de dos cláusulas temporalmente ordenadas, de modo que un cambio en el orden resultará también en un cambio en la secuencia temporal de la interpretación semántica original. Una narración mínima puede definirse, consecuentemente, como aquella que contiene una sola juntura temporal.

 

Para el análisis asumo, por ahora, la estructuración que propone Labov para los textos narrativos. Según este autor, las narraciones muy simples contienen solamente cláusulas narrativas, es decir aquellas que están ordenadas siguiendo la secuencia temporal. En cambio, las narraciones desarrolladas tienen varias secciones que, si se dan en su totalidad, son: resumen, orientación, evaluación y coda. En el cuadro Nº1 se observan las partes de una narración completamente desarrollada (Labov, 1972).

 

 

 

Cuadro Nº 1. La narración

 

1. el resumen encapsula el propósito de la narración y responde a la pregunta ¿de qué se trata?

2. la orientación: identifica el tiempo, lugar, personas y la situación o actividad en que sucedieron las cosas. Responde a las preguntas ¿quién? ¿cuándo? ¿qué?¿dónde?

3. La complicación: es la acción que desencadena la historia misma

3. la evaluación: es el medio usado por el narrador para indicar la razón por la cual cuenta el cuento: su razón de ser, y qué propósito persigue el narrador. Podría responder a la pregunta ¿y qué es lo interesante?

4. la coda: está formada por cláusulas libres que se encuentran al final de la narración; tienen a veces la particularidad de reunir el tiempo narrativo con el tiempo presente. ¿Qué sucedió al final?

 

Como veremos en adelante, en las narraciones del páramo se dan las más diversas estructuras que van desde esas narraciones simples, las cuales refieren una sucesión de hechos, hasta aquellas más complejas que muestran no solamente toda la estructura laboviana, sino que utilizan otros recursos para elaborar más aún dentro de esta estructura; uno de los recursos narrativos más importantes es la evaluación, porque ella ofrece al hablante la mayor posibilidad de creación. Asimismo, espero poder demostrar que todas estas secciones, salvo la evaluación, pertenecen a la estructura sintáctica del texto; formando parte esta última de la estructura semántica del mismo.

 

De lo simple a lo complejo.-

 

a. Juan sin Miedo

El texto a es la narración de un niño. Relata varios episodios relacionados los unos con los otros: la aparición del diablo como pretendiente de la hija de una mujer muy beata, ‘muy misera’ y su matrimonio con ella ‘puro por civil’. Luego, el aprisionamiento del diablo por la vieja y su liberación por Juan sin Miedo; el contrato de éste con el diablo para hacer curaciones extraordinarias. Las curaciones conforman varios episodios sucesivos y el texto puede agruparse en varias secciones que corresponden a las diferentes historias, como puede verse en los Anexos.

 

El comienzo del cuento: era una vez que una mujer que era muy misera...muy misera, puede entenderse como un intento de dar el contenido de la primera parte del texto pero no de la totalidad del mismo, por lo que no puede considerarse como el resumen de la narración. Lo mismo sucede con la coda (1), que debe entenderse como una respuesta al contrato de Juan sin Miedo, sin duda lo esencial del relato.

 

 

(1)

el contrato lo cumplió Juan sin Miedo porque era el contrato que había hecho con el Diablo

que si le mejoraba la reina y lo sacaba de allá la canal del puente

que le daba el dinero ...

 

De modo pues que el texto Nº1 está compuesto por varias unidades narrativas que, aunque poseen un orden temporal y cierta organización interna en principio, desarrollo y fin, no conforman una estructura sintáctica mayor que garantice su cohesión global.

 

La evaluación se da en la repetición de sintagmas, que apenas enfatizan algunas acciones, como en (2) y (3).

 

(2)

que se quería casar el hombre

que si se quería casar con ella

 

(3)

y que le dijo el hombre que puro por civil

porque por la iglesia no se casaba

por la iglesia no se casaba porque no entraba pa la iglesia.

 

b. La piedra del zamuro.-

El Texto b es una historia que colinda con el mito y se refiere a la forma cómo se obtiene la piedra del zamuro. Esto se logra robándole los huevos a los zamuros, cocinándolos y reponiéndolos en el nido; de modo que las aves cambien los huevos por la piedra para que nazcan los pichones.

 

El texto comienza claramente con una sección con carácter de orientación (4) dado que sitúa un estado de cosas, y no con un resumen, como lo pauta Labov.

 

(4) dicen que van

y la laguna se oye

sí la laguna

y cuando empieza octubre

empieza la laguna a hacer ruido

por lo menos en Gavidia

se oye la laguna hacer ruido

casi igual que un tambor

los más antiguos

los antepasados de uno dicen

ya está llamando la laguna a los zamuros

Esta sección es, sin duda, como en el texto a, otro episodio que cuenta cómo la laguna llama a los zamuros para que vayan a mudar el pico en la piedra, pero no podría considerarse tampoco como una orientación de la totalidad del relato.

 

La complicación, es decir, la sección donde se encuentra la acción, comienza con un y entonces me dijeron..., una condición: si llega a encontrar los zamuros y toma determinada acción entonces va a recibir la piedra del zamuro (5).

 

(5) y entonces me dijeron

si llega a encontrar unos zamuros de esos

si llega a encontrar un nido con huevos de zamuros

se los lleva los huevos

va a su casa los cocina

y va y se los vuelve a echar en el nido

resulta que si uno lleva esos huevos

los lleva a su casa

los cocina y los vuelve a echar en el nido

entonces en después vuelve uno a ir allá

y no va a encontrar (huevos)

sino lo que va a encontrar es la piedra del zamuro

 

En el pasaje, el modo condicional resta asertividad a la acción, y es solamente al repetir la idea modificada (6), cuando se confiere algún énfasis a la sección.

 

(6) es la única manera de agarrar la piedra del zamuro

es que uno llega y enseguida volan

así tenga el nido con huevos

ellos volan

entonces uno recoge esos huevos

los lleva a casa

los cocina

y los vuelve a poner en el nido

y cuando vuelve a ver no va a encontrar ni pichones ni nada

sino lo que va a encontrar es la piedra del zamuro

 

La coda trae la explicación de la historia: la piedra del zamuro es un amuleto, lo que aclara también el interés de los campesinos en obtenerla.

 

La evaluación en este texto es casi inexistente y se da, por una parte, en la alusión a los antiguos, por la otra, en repeticiones como en (7-10)

 

(7)

si llegaba a ser grande

y si llegaba a ver a unos zamuros

y llegaba a encontrar un nido de zamuros

 

(8)

si llega a encontrar unos zamuros de esos

si llega a encontrar un nido con huevos de zamuros

 

 

(9)

se los lleva los huevos

va a su casa los cocina

y va y se los vuelve a echar en el nido

-------------------------------------------

resulta que si uno lleva esos huevos

los lleva a su casa los cocina

y los vuelve a echar en el nido

 

(10)

sino lo que va a encontrar es la piedra del zamuro

es la única manera de agarrar la piedra del zamuro

 

 

c. La piedra del Mapire

 

Esta narracción consta de resumen, orientación, complicación y coda. En el resumen aprendemos que la historia trata de la pérdida de una muchacha de quien están enamorados los duendes. La orientación da algunos detalles sobre lo repentino de la desaparición y el encargo del caso, por recomendación de un viejito, a un adivino. Sabemos también en esta sección que la muchacha está escondida en la piedra del Mapire.

 

La complicación comprende la misión de la señora y el adivino a la piedra del Mapire previa preparación de avío o comida sin sal, que marca los límites de lo divino y de lo humano. Los comisionados le dan las vueltas reglamentarias a la piedra y logran entrar, ver el tesoro y desencantar a la muchacha, pero no rescatarla.

 

En la coda se constata lo infructuoso de la misión y se reitera la bravura de las lagunas. La evaluación, por su parte, se da nuevamente a través de repetición (11) y asimismo al expresar el hablante su asombro ante los acontecimientos, es decir, como evaluación externa (12).

 

(11)

se perdió la muchacha

se perdió

y se perdió

y se perdió

 

(12)

¡ay! eso quesquera un tesoro .. un tesoro en general

eso quesquera oro por donde quiera y plata

 

 

d) La piedra Mubay

Una segunda historia de encantos comienza con el resumen sobre la desaparición de una persona, esta vez del narrador, y de un amigo por causa de aquellos. La orientación muestra cómo se van "a paramiar3 un güey"; cómo duermen en una cueva y desayunan en la mañana. La complicación relata la pérdida de los personajes en la niebla y el reencuentro del camino. La coda retoma la acción, y relata cómo subían y bajaban por la montaña.

 

Lo sorprendente de este relato, de acción tan simple, es la manera de llamar la atención del oyente, a través de la evaluación. Esto se logra: (i) a través de la repetición (13 a, b, c,); (ii) por la evaluación externa, que a veces se da con ironía (14); y (iii) relatando la inseguridad del personaje a través de sus acciones, una acción evaluativa (15- 19).

 

(13)

(a) había encantos había encantos...

 

(b) y sí hay, sí hay, sí era

 

(c) pero los duentes existen eso sí .. existen

 

(14)

y yo baquianazo

 

(15)

y yo asustado y rezando y tal

yo no le decía nada a él porque taría así como este por no asustalo

 

(16)

y se me puso la cabeza muy fea

 

(17)

qué carajo yo estaba era buscando pabajo al contrario pabajo pa la montaña

 

(18)

y me perdí de camino

me estuve medio día

 

(19)

y yo buscando pacá

porque tábamos era pallá

y yo buscaba era pacá

yo buscando pacá ponde llaman la canoita

pa salir pa cá

como dicir ustedes

pongamos orita

pongamos una comparación

ustedes se pierden aquí

pongamos en Misteques

ustés sabe que ustedes vienen de allá de Mucuchíes

ustedes buscan siempre pallá

así era

nosotros yo buscaba pallá y el muchacho no ...

 

En todos estos casos, se observa cómo es la evaluación lo que produce en el oyente el sentimiento de estar oyendo algo emocionante, algo digno de contar.

 

 

e) La electricidad

La historia, que habla de cosas de todos los días, ‘la corriente’ o electricidad como se le llama en el país, es muy singular, por la forma cómo el narrador la presenta. La historia , puede decirse, va introducida por dos evaluaciones, a través de las cuales el narrador se abre paso entre las preguntas muy puntuales del encuestador sobre una instalación eléctrica. El narrador aprovecha entonces la oportunidad para desplegar sus habilidades explicando lo peligrosa que puede ser la corriente (20 y 21).

(20)

I. Pues no, yo le, eso sí le tengo mucho miedo a la corriente.

(21)

I. No pues eso me dijo uno de la compañía que trabajaban en esos, asuntos, trabajan ¿no? que vino aquí y el tomó mucho interés pero le eché yo la conversa ¿no?, lo que me había dicho la señora y dijo no, ni se le vaya a intentar eso viejito, Dios cuide, acaba con el pueblo...

 

 

Después de esta explicación se encuentra el resumen de la historia (22) y una orientación corta (23), que va inmediatamente seguida de la complicación (24).

 

(22)

I. ... porque eso, creo que pa poner así un cable eso sí que es un circuito seguro.

 

(23) y el día que el muchacho taba subido en la .. una torre de esas

 

(24)

resulta que eso es un circuito muy espantosamente

deso diuna vez chiriraron las guayas

¡Santísima Virgen!

E. Seguro dos cuerdas agarró él.

I. Dígame y diahí que era cerca de un transformador ¿no?

pero eso dicen que el muchacho no je mató porque ...

E. Porque Dios es muy grande.

I. Y que tenía unos tragos también ... eso sería lo que pasó

Que eso cuando je le subió a un laito el transformador diuna vez

y que fue un solo

Cayó diuna vez al suelo y ya taba quemao

¡huy! eso daba lástima

mire el vino aquí y eso un brazo no no

pues eso se le echaba de ver los tremendos

donde le añidieron la piel y una pierna y quedó sequito de ese lado

y hasta la conversa ..pa conversar es así medio ...

A. Quedo un poquito mal ¿verdad?

I. Sí que [ ] sí. sí

y hasta muy enteligente el muchacho porque ese acomodaba neveras y radios y toda cosa

era ténico el muchacho, pero quedó inútil porqueee

de ese lao di onde se quemó el bracito se le secó el bracito

y hasta pa caminar camina dejuectoso

no ve que antes más bien

no no pues eso era temible

¡Santísima Virgen!

y ay, de ñapa dígame lo recogieron del suelo

y fueron y lo metieron a una pieza

y lo dejaron encerrao

que si se moría por lo menos allá aparecía muerto

pero entonces onde quiera es la gente novelera ¿no?

y que sentían los quejidos

y jueron a ver

y que pues el quemao allá encerrao en una pieza

y antonces un señor que tenía una camioneta

y lo bajaron hasta ahí y lo metieron a la camioneta

y lo bajaron aquí

y enseguida pal médico

¡no, pues eso es cosa muy seria!

 

En la sección de la complicación se encuentran también varias unidades evaluativas, de modo que la historia se hiperboliza. La evaluación se expresa ya sea externamente, con la admiración del narrador como en (25); subordinándola, al transponer el sentimiento al pasado (26); con la acción evaluativa, describiendo lo que se hizo (27); o suspendiendo la acción (28-29).

 

(25)

no no pues eso era temible

¡Santísima Virgen!

 

(26)

¡huy! eso daba lástima

 

(27)

Cayó diuna vez al suelo y ya taba quemao

y que sentían los quejidos

 

(28)

pero entonces onde quiera es la gente novelera ¿no?

 

(29)

pero eso dicen que el muchacho no je mató porque ...

E. Porque Dios es muy grande.

I. Y que tenía unos tragos también ... eso sería lo que pasó

 

La coda es larga y elaborada y presenta una fuerte tendencia evaluativa; en ella se describe nuevamente lo terrible del suceso y se relata lo que hizo y pensó el protagonista en el momento de los acontecimientos (30).

 

(30)

por eso es que una vez de ahí hubo un circuito en una torre que hay aquí abajo

que eso era que levantaba llamas azuliticas

y ese jedor tan a feo

y yo me .. pa salí con la jamilia pallí pa un plan

porque yo dije si sasplota una línea desas

eso comienza a brincar pa una parte y otra

y eso es muy peligroso

no y eso, yo no se todo, pues

tantas clamuras a los santos pues se apagó

pero eso era un chirrido

y esa llamararonón que levantaba parriba eso alcanzaba todo esto por aquí

¡Santísima Virgen!

eso es muy peligroso.

 

f) El avión

El último de los textos se caracteriza, como el anterior, por dejar en el oyente la sensación de logro y belleza. Al analizarlo, se observa que tiene todas las partes de una narración completa: resumen, orientación, complicación, coda y evaluaciones. Aún cuando da la impresión de un todo único, tiene, además, por partida doble las tres primeras partes que se repiten, con variaciones, a partir de la mitad de la historia.

 

En el resumen se plantea el ofrecimiento de paz del presidente de los Estados Unidos a Gómez. Este quiere guerra y aquél le envía un regalo por avión. Vemos el mismo contenido, con variaciones en la forma, en los segmentos (31 y 32).

 

(31)

Cuando la ley de Gómez

cuando Gómez estaba mandando

le ofreció guerra al presidente de los Estados Unidos .. Gómez

entonces el presidente de los Estados Unidos no quería guerra

entonces Gómez quería era la guerra

al otro .. entre las dos naciones

entonces la gente .. Gómez

el presidente de los Estados Unidos le mandó un regalo a Gómez

por avión

 

(32)

eso se lo mandó el presidente de los Estados Unidos a Gómez a Caracas

le mandó una corona de bronce y no sé qué otro regalo a Gómez

para convencerlo de que no hubiera guerra

porque a él no le convenía que hubiera guerra en la nación

entonces lo mandó por avión

llegó ese avión a Caracas

 

La primera orientación aclara que se trata del primer avión que llega a un país que no conoce ninguno de los medios de transporte modernos (33); la segunda se refiere al momento del día en que pasa el avión y la actividad que realizaban los campesinos (34).

 

(33)

cuando pasó el primer avión por aquí estaba yo pequeñito

un día domingo a las doce del día pasó el avión primero por aquí

que nadie conocía una cosa de esas

nadie

no habían carreteras todavía

no había carros

porque..

 

(34)

como hoy quizá era la una de la tarde

allá se estuvo mañana y pasó mañana

bajó por ahí como a los ocho de la mañana

entonces no bajó por aquí sino bajó por este lado de aquí

bajó en la mañana

tábamos nosotros arrancando una cosecha

en ese monte fresco que ve usted ahí del árbol

aquel grande en esa cañada

arrancando una arveja

que teníamos ahí

 

La complicación se refiere simplemente al paso del avión, y son las unidades evaluativas en estos segmentos, los que confieren interés a la historia. También la complicación se repite en dos episodios (35) y (36).

 

(35)

pues y un día domingo sentimos un estruendo en la altura

un estruendo terrible

y dijo un señor mayor

será que se va a acabar el mundo

por aquel estruendo tan grande

y no se veía nada

hasta que al momento está muy azul el cielo

al tiempo de estar escuchando la bulla

todos mirando pa arriba alcanzamos de ver un bichito rojo como una cruz

un bichito que iba hasta que fue calmando el tronido

tilindraban las torres de las casas

como una campanita

con el tronido del avión

no sabíamos que era avión

no sabíamos que era aeroplano

no sabíamos qué podía ser eso

 

(36)

cuando oímos el estruendo

por ahí por este lado de acá nosotros creíamos que era un barranco en el páramo

salimos en carrera de allí donde estábamos

allá aquella mesa pa poner cuidado a vér qué era lo que pasaba

entonces ya lo vimos más grande

como un tamaño así ya lo vimos caer más grande

ya se fue

se fue de ahí palante no se supo más nada de esa cosa que había pasado

ni a qué venía

ni cómo se llamaba

ni nada de eso

 

La coda, en tres partes, que refiere la partida del avión y la llegada de la información sobre el hecho, así como la noticia de la construcción de un aeropuerto, reúne ambos segmentos y confiere unidad al texto (37).

 

(37)

al tiempo fue que se supo que era un avión que el presidente de allá

pa el otro allá pa rebajar

para que no hubiera guerra

 

todo pasó

no se sintió más

no se sintió más

no volvió a pasar

eso se quedó como dormido en silencio

 

al tiempo fue que se dijo que iban a hacer en Mérida un aterrizaje pa aterrizar los aviones

creo que se realizó

 

La evaluación es, en este texto, como veremos más adelante, la sección más compleja y portadora de emoción estética; ella se da como repetición (38), como evaluación externa en la exclamación del narrador (39); subordinada, en la experiencia de los personajes (40); como acción evaluativa, en los hechos (41); y finalmente, como suspensión de la acción (42).

 

(38)

no sabíamos que era avión

no sabíamos que era aeroplano

no sabíamos qué podía ser eso

 

(40)

¡Dios guarde!

 

(39)

y dijo un señor mayor

será que se va a acabar el mundo

 

(41)

tilindraban las torres de las casas

como una campanita

 

(42)

cuando oímos el estruendo

por ahí por este lado de acá nosotros creíamos que era un barranco en el páramo

 

 

En el cuadro Nº 2 vemos cómo se presentan las diferentes secciones de las narraciones estudiadas, lo que da una creciente complejidad en cuanto a su estructuración sintáctica. Los textos a y b carecen de algunas de las partes de la narración que están presentes en todas las demás. Sin embargo, como hemos visto, los textos c, d, e y f no tienen la misma complejidad narrativa que aparentan según este cuadro. Otra visión la obtenemos al analizar una importante sección de la narrativa: la evaluación.

 

Cuadro Nº2

Partes de la narración

 

texto a

texto b

texto c

texto d

texto e

texto f

Partes de la narración

 

 

 

 

 

 

resumen

-

-

+

+

+

+

orientación

+

+

+

+

+

+

complicación

+

+

+

+

+

+

coda

-

+

+

+

+

+

evaluación

-

+

+

+

+

+

 

 

La evaluación.-

 

De las secciones de la narración que observamos anteriormente es la evaluación aquella que ofrece al hablante la mayor posibilidad de creación. Por su intermedio el hablante informa por qué valió la pena tomar la palabra y contar lo que sucedió. Dicho de otra manera, la evaluación expresa que lo contado fue terrorífico, peligroso, raro, loco, extraño, poco común, inusual; o bien divertido, maravilloso, etc. Labov aísla cuatro formas de evaluación que van in crescendo desde la forma más simple y superficial hasta la más elaborada y profunda: (i) La evaluación externa, en la cual el narrador interrumpe el hilo narrativo, se vuelve al oyente y le dice cuál es su interés: (ii) La subordinación de la evaluación, que preserva la continuidad dramática, y cita el sentimiento como algo que le ocurrió al narrador en el momento, pudiéndose introducir una tercera persona para que evalúe las acciones del personaje. (iii) Un paso más elaborado es dramatizar la evaluación de la narrativa, diciendo no lo que se dijo, sino lo que se hizo. Esto se llama acción evaluativa. (iv) El narrador puede también hacer evaluación por suspensión de la acción y reflexionar, dentro del texto sobre lo peligroso que fue el hecho narrado, etc.

 

Sin embargo, en la clasificación de Labov anterior a la evaluación externa, que es aún más simple que ésta, y quizás menos elaborada en el sentido de Givón (1979), la repetición. Es ésta una forma pragmática de indicar énfasis, que no por ser simple debe ser primitiva pues es una de las formas básicas de la poética (cf. Alvarez 1995).

 

Otro tipo de evaluación está, para Labov, en la la sintaxis narrativa. Las separaciones que puedan darse, de la sintaxis narrativa básica, tienen una fuerza evaluativa muy marcada y la perspectiva del narrador está expresada frecuentemente por elementos sintácticos relativamente menores en la cláusula narrativa. Entre los elementos evaluativos4 Labov incluye la repetición, que considera "relativamente simple desde un punto de vista sintáctico, pero efectiva en la narración en dos sentidos: porque intensifica una acción particular, y porque suspende la acción" (Labov 1972: 379).

 

A mi modo de ver, sin embargo, la repetición no debería formar parte de la sintaxis narrativa propiamente dicha, sino más bien de la pragmática de la narración, porque concierne a la construcción del sentido de la misma. El mismo autor considera que el resumen, la orientación la resolución y la evaluación se relacionan con la efectividad de la narración: los primeros tres para clarificar funciones referenciales, la última para responder a la pregunta funcional de por qué se cuenta la historia (Labov 1972: 370). Por ésta razón he decidido incluir en este trabajo la evaluación por repetición, por considerarla como un elemento de sentido y dejar de lado, en esta oportunidad, lo que se refiere a la sintaxis narrativa propiamente dicha; es decir aquellos elementos que constituyen la morfología de la narración.

 

En este trabajo se agrega, además, como perteneciente al sentido del texto, la evaluación por sustitución, de índole semántica, que comprende dos formas, en la medida en que ésta se realice en los ejes sintagmático o paradigmático. Son las figuras poéticas básicas como la metáfora y la metonimia. Estas figuras que juegan ambas con el sentido, podrían considerarse como formas de variación estilística, de expresiones casi equivalentes semánticamente pero con diferentes funciones comunicativas (cf. van Dijk 1989: 113). Van Dijk contempla algunos casos especiales en los que, en un texto, se quebrantan intencionadamente determinados criterios mínimos de coherencia y conexión semánticas, por ejemplo, para conseguir un efecto pragmático concreto o, en el caso de la literatura, para funciones literarias determinadas. (cf. van Dijk 1989: 119). En el Cuadro Nº 3, vemos un resumen de los distintos tipos de evaluación, según se presentan en este trabajo.

 

Cuadro Nº 3.

Tipos de evaluación

Repetición: se repiten líneas de la narración textualmente, o con variaciones

Evaluación externa: el narrador interrumpe el hilo narrativo, se vuelve al oyente y le dice cuál es su interés

Subordinación de la evaluación: preserva la continuidad dramática, y cita el sentimiento como algo que le ocurrió al narrador en el momento, pudiéndose introducir una tercera persona para que evalúe las acciones del personaje

Acción evaluativa: se dramatiza la evaluación de la narrativa, diciendo no lo que se dijo, sino lo que se hizo

Suspensión de la acción : el narrador reflexiona, dentro del texto, sobre lo peligroso que fue el hecho narrado, etc.

Evaluación por sustitución: representa una sustitución en el eje paradigmático o sintagmático, de tipo semántico.

 

 

 

De manera pues que tenemos una sucesión de tipos de evaluación según su complejidad y sintacticidad. Para hacerlo más gráfico podemos diseñar un continuo, de izquierda a derecha que indique el desarrollo de la evaluación, en la medida en que se hace más elaborada, como se observa en el cuadro Nº 4.

 

Cuadro Nº 4.

Desarrollo de la evaluación.

 

 

------------------------------------------------------------------------------------------>>

Repetición     Externa     Subordinación     Acción evaluativa     Suspensión de la acción     Sustitución

 

 

 

Como hemos visto en cada uno de los análisis, los textos estudiados no hacen uso de los mismos tipos de evaluación. Mientras las primeras hacen uso de los tipos de evaluación más simples, las más complejas lo hacen de aquellos tipos que hemos considerado más produndos. Muy comprensiblemente, asimismo, aquellos textos con menor número de partes, tiene también evaluaciones más sencillas, y los textos más complejos tienen evaluaciones más sintactizadas.

 

La evaluación por repetición.-

 

En las narraciones encontramos varias formas de repetición, una forma elemental de la retórica que se constituye a través de la adición. La repetición no puede considerarse como una desviación del uso normal, sino más bien como una elección del hablante que busca un efecto determinado al decir algo más de una vez. Las figuras se definen por el lugar en que aparece la palabra o la cláusula repetida en las oraciones o cláusulas sucesivas. Veamos cómo se presenta la repetición en los textos estudiados.

 

i. En primer lugar tenemos la repetición inmediata, o epizeuxis, que es meramente enfática, y vemos en los ejemplos (43-45)

 

(43)

Era una vez que una mujer que era muy misera ... muy misera

(texto a)

(44)

y le pagaron .. le pagaron

(texto a)

(45)

se perdió y se perdió y se perdió

(texto c)

ii. También encontramos la repetición de los comienzos, conocida como anáfora. Si se comienzan oraciones sucesivas con la misma frase, tenemos la figura que observamos en (46- 48).

(46)

antonces ella le dijo que si se quería casar el hombre

que si se quería casar con ella

(texto a)

(47)

si llega a encontrar unos zamuros de esos

si llega a encontrar un nido con huevos de zamuros

(texto b)

(48)

no sabíamos que era avión

no sabíamos que era aeroplano

no sabíamos qué podía ser eso

(texto f)

iii. Asimismo, se encuentra una figura contraria a la anáfora, la epístrofe, que consiste en la repetición del final (49).

 

(49)

(y cuando empieza octubre

empieza la laguna a hacer ruido

por lo menos de Gavidia

se oye la laguna hacer ruido

(texto b)

 

iv. En (50-51) vemos la anadiplosis, que da una sensación lúdica muy especial, pues consiste en la repetición al final del comienzo de la próxima frase.

(50)

todo pasó.. no se sintió más

no se sintió más..no volvió a pasar

(texto f)

(51)

entonces él que le daba una vuelta a la piedra

y le daba la vuelta la señora

(texto c)

v. Otra forma similar, el isolcolon (52-56), presenta la repetición de una forma gramatical, lo que produce un juego interesante entre los verbos de las oraciones.

(52)

que le abriera un huequito a la mesa..en toda la mitad

que le dijera

que le dijera que si era muy adivinador

que se metiera por ese huequito

(texto a)

(53)

y quesque le dijo que si mejoraba la reina que sí le daba posada

y quesque se metió por debajo de la reina

y quesque le untó matas de esas

y quesque le dijo camino po allá

y que se mejoró

(texto a)

(54)

que si llegaba a ser grande

y si llegaba a ver a unos zamuros

y llegaba a encontrar un nido de zamuros

(texto b)

(55)

sino lo que va a encontrar es la piedra del zamuro

es la única manera de agarrar la piedra del zamuro

(texto b)

(56)

ni a qué venía

ni cómo se llamaba

ni nada de eso

(texto f)

vi. También se reconoce en los textos la repetición por oposición, o antithesis, (57).

(57)

y yo buscando pacá

porque tábamos era pallá

y yo buscaba era pacá

yo buscando pacá ponde llaman la canoita

pa salir pacá

(texto d)

 

vii. Asimismo se da el chiasmo (58), o repetición de un pasaje en orden opuesto.

(58)

y entonces me dijeron

si llega a encontrar unos zamuros de esos

si llega a encontrar un nido con huevos de zamuros

se los lleva los huevos

va a su casa ..los cocina

y va y se los vuelve a echar en el nido

resulta que si uno lleva esos huevos

los lleva a su casa.. los cocina

y los vuelve a echar en el nido

entonces en después vuelve uno a ir allá

y no va a encontrar (huevos)

sino lo que va a encontrar es la piedra del zamuro

es la única manera de agarrar la piedra del zamuro

 

Las figuras que hemos visto tienen que ver no con lo gramatical, de decir las cosas correctamente, sino con la retórica: el arte de decir las cosas bien; una distinción ha sido llevada hasta la lingüística moderna para ser tomada como pilares fundamentales de la gramática generativa y la sociolingüística (la gramática es la esencia de la competencia chomskyana y la retórica ha pasado a formar parte esencial del concepto de competencia comunicacional). En estos textos, más allá de que demuestran la habilidad de los hablantes para jugar con el lenguaje, constituyen un elemento fundamental de la evaluación de las narraciones.

 

 

La evaluación por sustitución.-

 

Además de estos tipos de evaluación he preferido iniciar una sección aparte para considerar el caso de la metáfora y la hipérbole, aquellas figuras que se dan de aquellas que se dan por sustitución de un elemento textual por otro.

 

La sustitución puede darse en dos ejes semánticos: el eje paradigmático, considerado generalmente como el eje vertical, y el sintagmático, tomado como el horizontal. La metáfora es, entonces, una sustitución en el eje vertical, puesto que reemplaza un término por otro que corresponde a un paradigma distinto, a un marco semántico diferente. La metonimia, es una sustitución en el eje sintagmático (cf. Jakobson 1984; Eco 1991). Propongo que en estos relatos, las figuras de sustitución cumplen la función de evaluación dentro del sistema narrativo, puesto que contribuyen a enfatizar lo interesante de la historia, en el juego con el sentido.

 

En las metáforas pudimos apreciar, en primer lugar, la sustitución de un objeto por otro de un paradigma distinto. Un elemento del paradigma del transporte, se sustituye por un elemento de la religión, el avión por la cruz (59) lo que acrecienta el misterio del acontecimiento; en otro lugar se sustituye un elemento de la habitación, por otro del paradigma de la música, o quizas también el de la religión, en el sentido de la campana de la iglesia (60).

 

(59)

alcanzamos de ver un bichito rojo como una cruz (Texto.f)

 

(60)

tilindraban las torres de las casas como una campanita (Texto.f)

 

Otras sustituciones se dan entre la clase de los objetos animados y los objetos inanimados. Se encuentran éstas en ambas direcciones, de animado a inanimado (61) y de inanimado a animado (62-63).

 

(61)

Uno empieza a observar y ve las nubes de zamuros (Texto.b)

 

(62)

eso se quedó como dormido en silencio (Texto.f)

 

(63)

Cuando empieza octubre empieza la laguna a hacer ruido (Texto.b)

 

Por otra parte, me he permitido considerar la hipérbole como una sustitución en el eje sintagmático, sólo que con palabras que confieren un sentido exagerado a los acontecimientos. Así lo vemos en el ejemplo (64) pronunciado por un anciano.

 

(64)

y dijo un señor mayor: será que se va a acabar el mundo (Texto.f)

 

De modo pues que podemos ahora ampliar la lista de las evaluaciones para incorporar estos nuevos tipos, como vemos en el cuadro Nº5.

 

Cuadro Nº 5.

Tipos de evaluación

Repetición: se repiten líneas de la narración textualmente, o con variaciones

Evaluación externa: el narrador interrumpe el hilo narrativo, se vuelve al oyente y le dice cuál es su interés

Subordinación de la evaluación: preserva la continuidad dramática, y cita el sentimiento como algo que le ocurrió al narrador en el momento, pudiéndose introducir una tercera persona para que evalúe las acciones del personaje

Acción evaluativa: se dramatiza la evaluación de la narrativa, diciendo no lo que se dijo, sino lo que se hizo

Suspensión de la acción : el narrador reflexiona, dentro del texto, sobre lo peligroso que fue el hecho narrado, etc.

Evaluación por sustitución: representa una sustitución en el eje paradigmático o sintagmático, de tipo semántico.

 

 

En el cuadro Nº 6 vemos cómo se distribuyen los tipos de evaluación en los relatos estudiados, observándose la aparición o no de las distintas modalidades consideradas anteriormente.

 

Cuadro Nº 6

Tipos de evaluación

en los relatos del páramo

 

evaluación>

tipo i

repetición

tipo ii

externa

tipo iii

Subordinada

tipo iv

Acción

evaluativa

tipo v

Suspensión

de la acción

texto

 

 

 

 

 

a

+

-

-

-

-

b

+

+

-

-

-

c

+

+

+

-

-

d

+

-

+

+

-

e

+

+

+

+

+

f

+

+

+

+

+

 

En el cuadro Nº 7, podemos ver la cantidad de unidades evaluativas por tipo que se dan en las narraciones estudiadas. Nótese que, en los casos cuando se superponen dos tipos de evaluación, se toma el valor superior para los efectos de la contabilidad, lo que implica que, en realidad podría haber más evaluaciones de características menos desarrolladas. Así, en el ejemplo (65) que es tanto una repetición como una acción evaluativa, se ha contado solamente el segundo tipo, es decir que se ha contado solamente como una evaluación del tipo de acción evaluativa. En (66) que es a la vez un ejemplo de acción evaluativa y de figura de sustitución, es decir, una metáfora, se ha contado solamente la segunda.

 

(65) y yo buscando pacá (i, iv)

porque tábamos era pallá

y yo buscaba era pacá

yo buscando pacá ponde llaman la canoita

 

(66) tilindraban las torres de las casas (iv, vi)

como una campanita

 

Si aceptamos esta clasificación, puede comprenderse por qué la complejidad y sofisticación de una narración oral parece relacionarse no solamente a las partes narrativas que contienen sino también al número y elaboración de sus evaluaciones. Así, las narraciones e y f, sin duda las más logradas, son las que pueden considerarse como mejor desarrolladas, tanto por su organización como por la complejidad de sus evaluaciones.

 

 

Cuadro Nº7

Número de evaluaciones

por tipo

 

TIPOS>

tipo i

repetición

tipo ii

externa

tipo iii

Subordinación

de la evaluación

tipo iv

Acción

evaluativa

tipo v

Suspensión

de la acción

tipo vi

Figuras de

sustitución

texto

 

 

 

 

 

 

a

10

0

0

0

0

0

b

6

0

1

0

0

2

c

5