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|
|
|
Alexandra
Alvarez y Ximena Barros. 2000. Sistemas en conflicto:
las formas de
tratamiento en la ciudad de Mérida, Venezuela.1
Lengua y Habla.
Mérida: Universidad de Los Andes
El
presente trabajo, realizado a partir de ejercicios de pregrado, estudia
las actitudes de los hablantes merideños en relación con los pronombres
de segunda persona, tú y usted. El pronombre preferido en
Mérida es usted y el uso de tú parece una acomodación hacia los
hablantes de otras regiones. La diferencia entre el uso real y el uso
reportado indica una cierta inseguridad lingüística. Puede considerarse
la forma de tratamiento usted como un marcador de identidad.
This
study, based on pre graduate exercises, focuses on language attitudes of
Mérida speakers with relation to the second person pronouns tú
and usted. The preferred pronoun in Mérida is usted and the use of
tú seems to be an accommodation towards speakers of other regions. The
difference between real use and reported use indicates a certain
linguistic insecurity. The address form usted can be considered a marker
of identity.
___________________________________________
En
Venezuela parece producirse, cada vez más, una relación entre las formas
de tratamiento y la identidad regional. El uso normativo de usted, como
fórmula de +reverencia y de tú como uso de -reverencia, se ha ido
transformando en forma paulatina, de manera que se da más que una
diferenciación funcional, una diferenciación dialectal. En este trabajo
estudiamos las actitudes relativas al uso de los pronombres personales en
la ciudad de Mérida, conocida tradicionalmente por el uso de usted como
pronombre único. Se discute si este pronombre cederá o no su lugar al
uso de la capital, el tú.
El
español ha utilizado, para mostrar reverencia en el trato hacia el otro,
dos estrategias conocidas también en otras lenguas: la primera es el uso
del plural, que se dio en el vos. Con el desgaste de esa forma por
su desvalorización sociolingüística - como se observa en su uso con
sentido de intimidad, surge la segunda estrategia, el tratar al otro como
si fuera un tercero y, además, referirse a sus cualidades relevantes.
Surge entonces vuestra merced que se va modificando hasta
transformarse en el usted que hoy conocemos (Alarcos Llorach, 1995;
Obediente, 1997). Lipski reconoce que actualmente tú es el pronombre
familiar más usado en la mayoría de las ciudades latinoamericanas, pero
señala que Maracaibo, Buenos Aires y Montevideo son excepciones notables
(Lipski 1994: 51). También habría que agregar a Mérida en su lista.
La
norma española actual tiene un sistema de dos pronombres de segunda
persona singular. Bello (1972: 74) señala que tú es la forma absoluta y
que el uso cortés se señala con la referencia indirecta al interlocutor.
Dice el gramático que tú es uno de los pronombres estrictamente
personales, significa la idea de persona por sí sola y se refiere a la
segunda de singular, masculino o femenino. Con la forma usted, en cambio,
"a semejanza de la pluralidad figurada de nos y vos, hay una tercera
persona ficticia que en señal de cortesía y respeto se sustituye a la
verdadera" (Bello 1972: 80). Esta tercera persona ficticia aparece
tanto en singular como en plural, y se realiza como usted, ustedes
(además de otras formas usuales para la época, como usía, que han
caído en desuso).
Podríamos
decir que hay, para la segunda persona singular, una oposición funcional,
la de un pronombre no marcado, tú y otro marcado para la reverencia,
usted. Se entiende, a partir de ahí, que el pronombre no marcado indica
cercanía o familiaridad y el marcado, distancia, reverencia o respeto. En
este trabajo entenderemos esta oposición como de -/+ reverencia. En el
español se da, como sabemos una gran diferencia dialectal en cuanto al
uso de la segunda persona plural con la marca - reverencia, que distingue
el uso americano del peninsular, como puede verse en los cuadros 1 y 2.
Cuadro
1
Norma peninsular
para los
pronombres de
segunda persona
|
|
+reverencia |
-reverencia |
|
singular |
usted |
tú |
|
plural |
ustedes |
vosotros |
Cuadro 2
Norma americana
para los
pronombres de
segunda persona
|
|
+reverencia |
-reverencia |
|
singular |
usted |
tú |
|
plural |
ustedes |
ustedes |
Brown
y Levinson 1987 suponen que la cortesía es un universal lingüístico y,
en lo que respecta a la pragmática de las formas de tratamiento, indican
que los factores sociológicos son cruciales para determinar el nivel de
cortesía que usará un hablante para con un oyente, entre ellos, el poder
relativo de éste sobre aquel. Asimismo afirman que, en la cortesía, no
se señala literalmente al oyente. Si bien el hablante pierde la
conciencia de este hecho (en otras palabras, el signo se vuelve
arbitrario), esto no implica que se pierda la intención de ser cortés
(Brown y Levinson 1987:15).
En
cuanto a la pragmática de las formas de tratamiento, Brown y Gilman
(1960) estudian dos dimensiones que se dan en el uso pronominal en el
francés y en otras lenguas como el español, que tienen la dicotomía
antes señalada. Estas son la solidaridad, cuando ambos hablantes
dan y reciben el mismo pronombre en forma simétrica y el poder,
cuando el superior da tú pero recibe usted del inferior. Este último
revela un comportamiento asimétrico en el que tiende a marcar las
diferencias de estatus relativo entre los dos hablantes, o sea, las que
tienen en la situación comunicativa, por oposición al estatus absoluto,
que es el que las personas tienen por su posición social, edad, sexo,
etc. Los autores preven la expansión de los usos simétricos en
detrimento de los asimétricos. Esto último ha sido corroborado en Bahía
Blanca por Fontanella de Weinberg (1969:31) . Brown y Ford (1964), a su
vez, estudiaron el sistema del tratamiento en inglés, que tiene un solo
pronombre, el you, plural de thou. Lo que marca el tratamiento asimétrico
en esta lengua es el uso del apellido o del nombre de pila.
Para
el español, el que sea el factor poder el generador de la forma de
reverencia, no parece estar tan claro. López Morales (1992:148) señala
que un estudio llevado a cabo en San Juan demostró que los sujetos
reconocen subjetivamente las formas de tratamiento adecuadas a ciertas
circunstancias comunicativas, pero señala que al margen de estos datos
generales, las apreciaciones comienzan a afinarse tan pronto como entran
en juego los ejes de poder y solidaridad en relación a los
interlocutores. De esta manera participan, en todos los estilos, otros
factores como, por ejemplo, la edad del receptor. La conciencia
sociolingüística de los hablantes de San Juan pone la edad por encima
del factor poder (en todos los grupos y más en las mujeres), de modo que
puede darse que un jefe más joven llame de usted a su subordinado mayor o
que este llame a aquel de tú2.
En
general hay variación en relación a las formas usadas para expresar
solidaridad. Ringer Uber (1985) señala la existencia de un usted
de solidaridad en Bogotá, al lado de la función tradicional de ausencia
de solidaridad. Obediente refiere en la actualidad y para Latinoamérica,
una distinción de cinco situaciones distintas en cuanto a formas de
tratamiento informal: i) regiones de uso exclusivo de tú; ii) regiones de
uso predominante de vos; iii) regiones de uso compartido de tú y vos; iv)
regiones de uso predominante de usted; v) regiones de uso compartido de
tú y usted (Obediente 1997:470).
Behares
(1980), por su parte, reporta la transición rioplatense hacia el voseo y
Rojas (1985) señala que el vos ha desplazado en las provincias del
noroeste argentino, el uso del tú.
En
Venezuela, la pragmática de los pronombres personales fue estudiada por
Páez Urdaneta (1981 y 1990) para dos regiones, Maracaibo y Caracas. A
esta última dedica el autor su obra de 1990. La norma general para
Caracas es, para la época que refleja este estudio, la dicotomía
tú/usted, predominando tú en el dominio familiar y usted en las
relaciones civiles. El sexo resultó menos significativo,
estadísticamente, que la edad, usando las mujeres más usted que los
hombres. También la clase social resultó ser un factor influyente en el
uso de los pronombres, siendo el estrato bajo el más
"ustedeante".
Bentivoglio
y Sedano (1992) señalan el empleo de usted para indicar distancia y / o
respeto, regido por un sistema social bastante complejo. Señalan también
que los padres pueden tratar a los hijos de usted, ocasionalmente, para
mostrar su enfado (Gómez 1969:14, citada por Bentivoglio y Sedano: 784).
También puede usarse usted con una valoración afectiva (Ledezma y
Barrera 1985: 184-5, citados por Bentivoglio y Sedano: 784). El tú es
usado según las autoras por personas de los altos niveles sociales, por
ser el tuteo la norma de la capital, Caracas, y se difunde lentamente en
las otras clases socio-económicas (1981: 91, citado por Bentivoglio y
Sedano (1992:784-785) .
Páez
Urdaneta (1981) y Falcón de Ovalles et al (1989) consideran que los
estados andinos son predominantemente "ustedeantes" y el resto
del país es intensamente "tuteante". Bentivoglio y Sedano
(1996: 122-123) por su parte, afirman que "en la región andina, el
uso de usted (pronunciado a veces como vusté), que contrasta con tú y
vos, es mucho más amplio que en el resto del país, pues constituye una
forma bastante habitual de tratamiento incluso entre padres e hijos,
esposos, etc. sobre todo en el medio rural".
En
cuanto a la ciudad de Mérida, Molina Gutiérrez (1993) concluye que
urbanamente predomina el uso de usted en todas las clases sociales, pero
afirma que hay una mayor tendencia a usar el tú en la clase alta y entre
los más jóvenes y concluye que las nuevas generaciones tienden a usar el
tú cada vez más, ya que connota "intimidad, acercamiento y
solidaridad".
Para
el Estado Mérida, existe un interesante estudio realizado por Medina en
la población de El Vigía. Medina (1999) demuestra que el pronombre usted
es el pronombre personal más usado en esa población, en todos los
estilos, en hombres y mujeres de los tres grupos etarios estudiados, con
la excepción notable del grupo de 30a 35 años que prefiere tú
para el estilo informal. El uso de vos está muy restringido, debido a que
se considera "zuliano", o sea propio del Estado vecino.
El uso
merideño: ¿una o dos formas?
El
estudio que aquí presentamos es el resultado de los ejercicios realizados
en el curso de El Español en América, de la Escuela de Letras, semestre
B 1998. Las encuestas conducentes a esta reflexión fueron aplicadas en su
totalidad por los estudiantes3. El trabajo forma parte del Estudio del
habla de Mérida4.
En
la primera parte se trató de averiguar cuál era el trato que recibían
los alumnos por parte de los hablantes merideños. Cada uno de los
alumnos, de edades que oscilan entre los 18 y 38 años, se entrevistó con
cuatro personas con las que tenían diferente distancia social. Se trataba
de conversar con ellas, teniendo un propósito que podían elegir de
acuerdo con sus preferencias, buscando sobre todo que la conversación
resultara lo más natural posible. Al mismo tiempo, debían observar el
trato que recibían.
La
segunda parte del trabajo tuvo como propósito buscar información sobre
las actitudes lingüísticas hacia el uso de los pronombres personales. Es
bien sabido que hay una diferencia entre lo que los hablantes hacen, y lo
que dicen que hacen. Se pidió a los informantes, hombres y mujeres de dos
estratos socioeconómicos -alto y bajo- y de dos grupos etarios, que
respondieran directamente preguntas de los encuestadores acerca de cómo
trataban a los demás, cómo les gustaba ser tratados, cuáles eran sus
sentimientos acerca del uso de los pronombres personales y qué pensaban
de sí mismos y de los hablantes de otros dialectos.
Primer
acercamiento: conversaciones entre merideños, lo que hacen
Para
estudiar el uso de los pronombres, se les pidió a los estudiantes que se
entrevistaran, en una escala de mayor a menor distancia social, con las
siguientes personas: 1. un sacerdote o un abogado; 2. un profesor o un
médico; 3. un compañero de clases; 4. un amigo íntimo. De esta manera
se quizo representar en 1. una persona de autoridad, desconocida para el
estudiante; en 2. una persona de autoridad conocida; en 3. un par, es
decir una persona de relación solidaria pero no cercana; en 4. una
persona de relación solidaria y cercana. No se hizo, en esta oportunidad,
ningún requerimiento en cuanto al sexo de los informantes. Se les pidió
a los alumnos que narraran por escrito cada una de las experiencias.
La
mayor parte de los estudiantes eligió llevar a cabo tareas que realmente
tenían que hacer en la vida real, para resolver asuntos de su
conveniencia. Varios de ellos, además de responder a lo que había
sucedido, expresaron sus sentimientos. Los alumnos de este grupo son en su
mayoría merideños o procedentes de la región andina venezolana.
Resultó muy útil para la investigación el hecho de que la mayoría de
los alumnos fueran merideños, o en todo caso jóvenes más permeables al
trato de la ciudad; la autora de este trabajo es caraqueña, por lo que
hubiera sido imposible que averiguara por sí sola asuntos de esta
índole. Una de las alumnas es caraqueña, otra valenciana y otra de San
Cristóbal, un alumno es de Trujillo5. La alumna caraqueña recibó un
trato diferente, aún al que recibieron los otros alumnos que no son de la
ciudad posiblemente por su actitud de resistencia a las costumbres de la
ciudad de Mérida, en la cual decía no sentirse cómoda. Los resultados
se muestran en el Cuadro 3, donde los números corresponden a las personas
que trataron de tú o de usted a los encuestadores.
Cuadro 3
Trato recibido
por el encuestador
|
ENCUESTADOS |
usted |
tú |
s/d* |
TOTAL |
|
I.
sacerdote/abogado |
8 |
1 |
1 |
10 |
|
II.
médico/profesor |
8 |
1 |
1 |
10 |
|
III.
compañero de clases |
6 |
1 |
3 |
10 |
|
IV. amigo
íntimo |
8 |
1 |
1 |
10 |
|
TOTAL |
78% |
7% |
15% |
40 |
*s/d: sin
distinción, refiere al uso indistinto de ambos pronombres en la misma
oportunidad.
I. El trato
del sacerdote, abogado o superior desconocido
El
trato más común fue de usted, menos en dos conversaciones, la primera
cuando la abogada de una agencia inmobiliaria trató de tú a la
encuestadora para darle indicaciones, lo que podríamos llamar un tuteo
imperativo; la segunda en el caso de la entrevistadora de Caracas que fue
tratada de tú.
II. El trato
del médico o profesor
El
trato más común fue de usted salvo en el caso de nuestra entrevistadora
de Caracas, que reportó haber sido tratada de tú por un médico que, en
cambio, trataba de usted a las merideñas que se le acercaban. Aquí se
repitió el uso del tú para dar indicaciones, en medio de una
conversación llevada a cabo en usted: mira, tú lo que tienes que
hacer... para explicar la ingesta de medicinas. Quien usó los
pronombres sin distinción (s/d) fue un profesor, en su clase de inglés.
Paralelamente a la encuesta, se observó que uno de los informantes que
trató de usted, tuteó a la esposa que se acercó a hablarle.
III. El
trato del compañero o compañera de estudios
En
esta sección hubo mayor incidencia de alternancia tú/usted. La
encuestadora caraqueña reportó nuevamente haber sido tratada de tú por
una compañera que usaba usted con las merideñas. Se dieron alternancias
tú/usted en otras tres personas que no parecen haber hecho distinción de
mayor índole (s/d). De los informantes que tutearon, uno lo hizo en un
curso de inglés. De los informantes que usaron el usted, una mujer trató
de tú a su esposo, en presencia del encuestador. Uno de los informantes
tuteó incorrectamente "fíjase tú".
IV. El trato
del amigo íntimo
En
este renglón prevaleció también el usted. El informante que tuteó al
amigo-encuestador suele tratar a poca gente de usted. Un solo informante
alternó realmente, y tres que utilizaron usted, usaron tú
esporádicamente, por lo que los encuestadores decidieron no incluir estas
conversaciones en los casos de tuteo, ya que eran frases aisladas y a
veces hasta incorrectas: "Yo te llamo para verla".
En
general, los encuestadores fueron tratados de usted. Este trato parece no
tener mayor variación en el caso de los informantes del grupo I. El uso
mayor del tú como (s/d) se da entre compañeros de estudios que no son
amigos. Esto lleva a pensar que el tú no implica en ningún caso
intimidad, sino cercanía por actividad, edad, etc. en otras palabras, por
la conciencia de ser pares. Sin embargo, tampoco en este renglón aumentó
lo suficiente como para pensar que el uso del tú pueda desplazar, en un
futuro cercano, al usted merideño. Una de las informantes consideró
"ridículo" el uso del tú, porque se daba con errores.
Es
interesante el hecho de que, en la mayoría de las veces, no parece haber
una connotación marcada en la variación, que se da con la misma persona.
Un alumno escribe, refiriéndose al profesor de inglés: Sentí
invariablemente que el uso de tales pronombres en él no parecían tener
alguna especie de jerarquización o importancia; cambiaba con el curso del
trato, como si le fuera indiferente tratarme de tú o de usted. Y con
respecto al compañero de clase anota: Me dio la impresión de que la
norma no estaba tan arraigada en él y que su discurso variaría
dependiendo de los términos en que se le acercaran6. Sin embargo, como
vimos, dos alumnas, no merideñas por cierto, reportaron haberse percatado
de que los cambios al tú en los grupos I y II se produjeron para dar
instrucciones7.
Segundo
acercamiento: las actitudes, lo que dicen hacer
Cuando
las personas reportan lo que creen hacer con respecto al lenguaje,
hablamos de actitudes lingüísticas. Ellas muestran una disposición
favorable o desfavorable hacia ciertos elementos lingüísticos o bien
hacia ciertos dialectos. Generalmente, lo que la gente dice que hace no
concuerda con lo que realmente hace en relación con el lenguaje. Esto
muestra un índice mayor o menor de inseguridad lingüística. La
preferencia reportada por un elemento indica generalmente el prestigio que
éste tiene, aunque la realidad denote un uso diferente.
I. ¿Cómo
trata usted a?
En
el estrato alto, como se ve en el Cuadro 4, el pronombre preferido fue
usted en todos los informantes, hacia padres y abuelos, superiores,
desconocidos y personas de servicio -esto último con la excepción de los
hombres jóvenes de estrato alto- pero tú para los amigos, hermanos y
novios, en hombres y mujeres de ambas edades.
En
el estrato bajo fue igualmente usted la forma elegida para el trato hacia
los demás, salvo el caso especial de las mujeres jóvenes que decían
preferir el tú para tratar a amigos, hermanos y novios.
Cuadro 4
¿Cómo trata
usted a?
ESTRATO ALTO
|
|
HOMBRES |
MUJERES |
|
jóvenes |
mayores |
jóvenes |
mayores |
|
tú |
ud |
s/d |
tú |
ud |
s/d |
tú |
ud |
s/d |
tú |
ud |
s/d |
|
padres,abuelos |
1 |
9 |
0 |
1 |
9 |
0 |
|
7 |
0 |
1 |
8 |
1 |
|
superiores |
0 |
10 |
0 |
0 |
10 |
0 |
0 |
9 |
1 |
2 |
8 |
0 |
|
amigos,hermanos
y novios |
9 |
1 |
0 |
5 |
4 |
1 |
7 |
3 |
0 |
6 |
2 |
2 |
|
personas de
servicio |
5 |
4 |
1 |
0 |
10 |
0 |
2 |
8 |
0 |
2 |
8 |
0 |
|
desconocidos |
2 |
7 |
1 |
1 |
9 |
0 |
2 |
8 |
0 |
1 |
8 |
1 |
|
TOTAL |
17 |
31 |
2 |
7 |
42 |
1 |
14 |
35 |
1 |
12 |
34 |
4 |
ESTRATO BAJO
|
|
HOMBRES |
MUJERES |
|
jóvenes |
mayores |
jóvenes |
mayores |
|
tú |
ud |
s/d |
tú |
ud |
s/d |
tú |
ud |
s/d |
tú |
ud |
s/d |
|
padres,abuelos |
0 |
10 |
0 |
1 |
9 |
0 |
2 |
7 |
1 |
0 |
10 |
0 |
|
superiores |
1 |
9 |
0 |
0 |
9 |
1 |
0 |
10 |
0 |
0 |
10 |
0 |
|
amigos,hermanos
y novios |
2 |
8 |
0 |
2 |
8 |
0 |
6 |
3 |
1 |
2 |
8 |
0 |
|
personas de
servicio |
1 |
9 |
0 |
1 |
9 |
0 |
2 |
8 |
0 |
0 |
10 |
0 |
|
desconocidos |
2 |
8 |
0 |
0 |
10 |
0 |
2 |
8 |
0 |
0 |
10 |
0 |
|
TOTAL |
6 |
34 |
0 |
4 |
45 |
1 |
14 |
36 |
2 |
2 |
48 |
0 |
II. ¿Cómo le
gusta que lo traten?
Según
se observa en el Cuadro 5, en el grupo alto se da una marcada diferencia
entre los informantes jóvenes y los mayores; los jóvenes, tanto mujeres
como hombres, prefieren ser tratados de tú de manera general mientras que
los de más edad prefieren ser tratados de usted. Sin embargo, tanto las
mujeres jóvenes como las de mayor edad prefieren que las traten de tú
los amigos, hermanos y novios. Las mujeres jóvenes, por su parte, aceptan
indistintamente el trato de tú y usted por parte de personas de servicio.
En el grupo bajo se da una preferencia marcada por recibir usted, menor en
las mujeres jóvenes.
Cuadro 5
¿Cómo le gusta
que lo traten?
ESTRATO ALTO
|
|
HOMBRES |
MUJERES |
|
jóvenes |
mayores |
jóvenes |
mayores |
|
tú |
ud |
s/d |
tú |
ud |
s/d |
tú |
ud |
s/d |
tú |
ud |
s/d |
|
padres,abuelos |
8 |
2 |
0 |
2 |
6 |
2 |
5 |
4 |
1 |
3 |
6 |
1 |
|
superiores |
6 |
3 |
1 |
0 |
9 |
1 |
3 |
7 |
0 |
3 |
5 |
2 |
|
amigos,hermanos y
novios |
10 |
0 |
0 |
5 |
3 |
2 |
10 |
0 |
0 |
6 |
1 |
3 |
|
servicio |
2 |
8 |
0 |
0 |
9 |
1 |
4 |
5 |
1 |
1 |
9 |
0 |
|
desconocidos |
2 |
5 |
3 |
0 |
9 |
1 |
1 |
8 |
1 |
1 |
9 |
0 |
|
TOTAL |
28 |
18 |
4 |
7 |
36 |
7 |
23 |
24 |
3 |
14 |
30 |
6 |
ESTRATO BAJO
|
|
HOMBRES |
MUJERES |
|
jóvenes |
mayores |
jóvenes |
mayores |
|
tú |
ud |
s/d |
tú |
ud |
s/d |
tú |
ud |
s/d |
tú |
ud |
s/d |
|
padres,abuelos |
1 |
9 |
0 |
1 |
7 |
2 |
4 |
6 |
0 |
1 |
9 |
0 |
|
superiores |
3 |
6 |
1 |
0 |
8 |
2 |
4 |
5 |
1 |
1 |
8 |
1 |
|
amigos,hermanos y novios |
2 |
6 |
2 |
2 |
6 |
2 |
4 |
5 |
1 |
3 |
6 |
1 |
|
servicio |
0 |
10 |
0 |
1 |
7 |
2 |
3 |
5 |
2 |
0 |
8 |
2 |
|
desconocidos |
3 |
7 |
0 |
0 |
8 |
2 |
4 |
5 |
1 |
1 |
9 |
0 |
|
TOTAL |
9 |
38 |
3 |
4 |
36 |
10 |
27 |
26 |
5 |
6 |
30 |
4 |
III.
¿Cómo le parecen los ...?
En
la tercera sección, los encuestadores pidieron a los informantes que
caracterizaran a los habitantes de las tres ciudades del país que
consideramos representantes de los usos pronominales, es decir tú, vos y
usted. Debían calificar, a partir de sus sentimientos, a caraqueños,
maracuchos, y merideños, según las características de
"inteligente", "amable", "confianzudo" y
"respetuoso". Los informantes podían señalar más de una
característica para cada grupo.
a. Inteligente
Con
esta característica se buscó saber si consideraban alguno de estos
grupos superiores racionalmente. En dos estudios citados por Fasold 1984
el uso de la variante de prestigio le confiere al hablante la
característica de "inteligente". Así los hablantes de árabe
clásico y de la variedad de inglés hablada en Egipto fueron considerados
más inteligentes y con mayor habilidad de liderazgo que los hablantes de
árabe coloquial (El-Dash y Tucker 1975, en Fasold: 1984:166). Asimismo,
una hablante canadiense fue considerada como más inteligente cuando
hablaba la variante estándar del inglés que cuando hablaba francés
canadiense (Bourhis, Giles y Lambert 1975, citados por Fasold: 166).
Quienes
fueron considerados inteligentes, en una medida levemente mayor que los
demás, fueron los merideños. Esto se da, sobre todo, en la generación
mayor, y más aún entre las mujeres. Podría estudiarse si, aquí
también, hay una relación entre este calificativo y el prestigio del
dialecto en cuestión.
b. Amable
Se
incluyó la característica amable por referir ésta a la cortesía. en el
estrato alto, los caraqueños fueron considerados amables sobre todo por
las mujeres de más edad y por los hombres jóvenes. Los maracuchos apenas
lo fueron. Los merideños, por su parte, fueron considerados como amables
solamente por las mujeres de más edad.
En
el estrato bajo se dio este calificativo en mayor grado a los merideños.
Le siguen los caraqueños, que fueron considerados amables sobre todo por
las mujeres de ambas edades. Los maracuchos lo fueron apenas, entre los
hombres de más edad.
c. Confianzudo
Esta
vez fueron, como era de esperarse, los merideños quienes no merecieron
ese calificativo en ninguno de los grupos. En todos, igualmente, quienes
se llevaron la mayoría de estas calificaciones fueron los maracuchos. Los
acompañan en menor medida los caraqueños.
d. Respetuoso
Fueron
considerados respetuosos, en forma casi absoluta, los merideños.
Cuadro 6
¿Cómo le
parecen a usted los...
I=inteligentes; A=amables; C=
confianzudos; R=respetuosos
ESTRATO ALTO
|
|
HJ |
HV |
MJ |
MV |
|
I |
A |
C |
R |
I |
A |
C |
R |
I |
A |
C |
R |
I |
A |
C |
R |
|
CA |
0 |
6 |
4 |
0 |
0 |
3 |
7 |
0 |
1 |
2 |
8 |
0 |
2 |
5 |
3 |
0 |
|
MA |
0 |
1 |
9 |
0 |
0 |
0 |
10 |
0 |
0 |
1 |
10 |
0 |
0 |
1 |
9 |
0 |
|
ME |
1 |
1 |
0 |
8 |
1 |
1 |
0 |
8 |
0 |
1 |
0 |
9 |
2 |
4 |
0 |
4 |
ESTRATO BAJO
|
|
HJ |
HV |
MJ |
MV |
|
I |
A |
C |
R |
I |
A |
C |
R |
I |
A |
C |
R |
I |
A |
C |
R |
|
CA |
2 |
2 |
6 |
0 |
0 |
2 |
6 |
0 |
2 |
4 |
4 |
0 |
4 |
3 |
2 |
1 |
|
MA |
0 |
0 |
10 |
0 |
0 |
2 |
8 |
0 |
0 |
0 |
10 |
0 |
0 |
1 |
9 |
1 |
|
ME |
4 |
4 |
0 |
4 |
1 |
5 |
0 |
6 |
4 |
3 |
0 |
8 |
2 |
4 |
0 |
4 |
IV. ¿Qué
piensa usted de las formas de tratamiento?
Si
nos detenemos a valorar la forma como se caracteriza a los usuarios de
estos pronombres, vemos que, consecuentemente con la caracterización de
las distintas regiones todo parece indicar que a los usuarios de tú se
los considera amables y, a veces, confianzudos, mientras que a los
usuarios de usted se los considera respetuosos.
Cuadro 7
¿Qué piensa
usted de las formas de tratamiento?
ESTRATO ALTO
|
|
HJ |
HV |
MJ |
MV |
|
ud |
tu |
ud |
tu |
ud |
tu |
ud |
tu |
|
CORRECTO |
7 |
6 |
8 |
2 |
8 |
2 |
6 |
1 |
|
ANTICUADO |
1 |
4 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
|
AGRADABLE |
2 |
0 |
2 |
6 |
2 |
7 |
4 |
9 |
|
MOLESTO |
0 |
0 |
0 |
3 |
0 |
1 |
0 |
0 |
ESTRATO BAJO
|
|
HJ |
HV |
MJ |
MV |
|
ud |
tu |
ud |
tu |
ud |
tu |
ud |
tu |
|
CORRECTO |
8 |
2 |
8 |
2 |
6 |
3 |
7 |
1 |
|
ANTICUADO |
1 |
0 |
0 |
1 |
1 |
0 |
1 |
0 |
|
AGRADABLE |
1 |
6 |
2 |
3 |
3 |
7 |
2 |
3 |
|
MOLESTO |
0 |
2 |
0 |
4 |
0 |
0 |
0 |
6 |
Puede
concluirse que el pronombre que los merideños dicen preferir tanto en la
producción como en la recepción es usted. Esto se corresponde con el
estudio donde se observó el comportamiento en relación a los pronombres
personales. Es interesante el hecho de que sea levemente mayor el
porcentaje de usted en la pregunta ¿cómo trata usted a? al de ¿cómo le
gusta que lo traten? -un 67% de usted contra un 60% en la segunda
pregunta- lo que quizás indica en alguna medida la forma como son
tratados habitualmente.
Hay
una excepción marcada y es el trato que se da al grupo de amigos,
hermanos y novios. Aquí el trato que el grupo alto dice tener es de tú.
Esta misma excepción se da en el grupo bajo, solamente entre las mujeres
jóvenes. Pero estas respuestas no se corresponden totalmente con lo que
hacen los merideños: en el primer estudio se pudo establecer una
diferencia entre el trato recibido de los compañeros universitarios y los
amigos íntimos. Fueron tratados de tú por aquellos, y de usted por los
segundos.
Los
merideños del grupo alto y las mujeres jóvenes del grupo bajo parecen
reconocer el prestigio del pronombre tú, en el sentido de que es el de
uso más corriente, en la actualidad, en la capital, Caracas. Sin embargo,
lo usan realmente sólo con los compañeros de estudios y los allegados,
pero no con los amigos íntimos y la familia. También Ringer Uber (1985)
refiere varios estudios del mundo hispanohablante que refieren el uso de
tú por parte de los jóvenes. Es posible, para esta autora, que estas
personas no usen este pronombre tan frecuentemente, cuando sean mayores.
Llama
la atención el esporádico uso de tú hacia las parejas de novios o
esposos. No tenemos explicación para ello. También hay que señalar las
respuestas, pocas, pero significativas, en que los informantes aseguraron
usar los pronombres sin distinción (s/d); esto indica que, para esos
individuos, ambos tienen el mismo significado. El uso de tú vendría
dado, en estos casos, por la acomodación a usos de personas de otras
regiones con quienes quieren comunicarse.
Como
vemos en los gráficos siguientes, el porcentaje de usted recibido por los
encuestadores del primer estudio es levemente mayor que el reportado en
las encuestas del segundo. Esto puede interpretarse como que perciben el
otro pronombre, el tú, como la forma prestigiosa.


¿Actos de
identidad?
El
usted podía ser un marcador de identidad. Entiendo este concepto como una
variable que lleva consigo una connotación de pertenencia grupal. Según
Giles, Scherer y Taylor, aunque nuestra asignación a muchas categorías
sociales es en gran medida involuntaria, los marcadores señalizan
nuestras creencias sobre y las actitudes hacia estas categorías sociales,
es decir, sobre si la persona está orgullosa o apenada por esa
afiliación (Giles, Scherer & Taylor 1979: 343).
Al
inicio de este estudio, parecíamos tener tres posibilidades para
interpretar lo que sucede en Mérida con los pronombres personales de
segunda persona singular: i) que se estuviera dando un cambio hacia el tú
en detrimento del usted8, o sea hacia la norma americana, como lo predicen
algunos de los trabajos antes citados; ii) que se estuviera ampliando la
díada usted/tú a una tríada usted/tú/usted, este último con la
connotación de intimidad, como se ve en el cuadro 9; 3) que hubiera un
uso dialectal distinto, es decir, el que se ve en el cuadro 10.
Cuadro 9
Tríada de los
pronombres
de segunda
persona
|
|
+reverencia |
-reverencia |
intimidad |
|
singular |
usted |
tú |
usted |
|
plural |
ustedes |
ustedes |
ustedes |
Cuadro 10
Uso merideño de
los pronombres
de segunda
persona
|
|
+reverencia |
-reverencia |
|
singular |
usted |
usted |
|
plural |
ustedes |
ustedes |
En
cuanto a la primera posibilidad, los datos no sustentan esta idea porque
el uso de usted es muy pronunciado en la población. Además, los usos
indistintos de ambos pronombres en una misma frase contradicen esta
hipótesis.
La
segunda hipótesis estaría representada por el uso descrito en Bogotá
por Ringer Uber (1985), el uso de usted para la no solidaridad y
después de pasar por el tú de solidaridad, el uso de usted
para la no solidaridad. Pero la tríada, hasta lo que se pudo observar, no
existe en Mérida; el cambio al tú parece más bien un cambio de código
entre dos usos dialectales diferentes.
En
relación a la tercera posibilidad, algo que observamos hace poco parece
confirmar esta hipótesis. Una de nosotras fue con un colega merideño, a
ver a una profesora merideña, también amiga suya. El colega venía
tratándola de tú todo el tiempo, desde que lo fue a buscar. Al llegar a
la casa de su amiga se encontraron con la hija de ésta, una joven de unos
20 años. Durante la visita, el colega trató siempre a la joven de usted
y a la colega de tú. Esta situación puede interpretarse como un cambio
de código por razones de identidad regional.
En
relación con la lengua, algunos rasgos pueden ser más relevantes que
otros y llevar la carga simbólica de señalar afiliación étnica más
fuertemente que otros rasgos; así también pueden los diferentes
contextos generar sentimientos de identidad más que otros, y también
pueden manifestarse lingüísticamente (Giles 1979:260). En el estudio de
Martha’s Vineyard, Labov muestra la existencia de un grupo local que
difiere en su actuación lingüística de uno foráneo (Labov, 1972: 299).
Asimismo, el conocido caso de Hemnes, en Noruega, estudiado por Blom y
Gumperz (1972), el uso del dialecto simboliza lealtad local y por otra
parte, el estándar simboliza valores pannoruegos y la separación de los
valores locales. Estas variables son a veces inconcientes, pero otras
veces son tópico abierto de comentario social y muestran una consistente
estratificación estilística y social, éstos son los llamados marcadores
(Labov 1994 p. 78).
Como
hemos visto a lo largo del trabajo, suelen estar en juego los sentimientos
regionales y parece haber un valor emotivo a veces muy fuerte relacionado
con el uso pronominal. Una colega me aseguró haber aprendido el uso de
tú "para sobrevivir", es decir para evitar lo que ella
consideraba un trato despectivo por parte de los colegas de otras
ciudades, sobre todo de la capital. Asimismo, dos colegas se quejaron de
que los caraqueños que vienen a vivir a Mérida, por ser esta una ciudad
con buena calidad de vida, en un bello entorno natural y que tiene una de
las universidades más importantes del país, sin embargo, corrigen a sus
hijos cuando adoptan el usted merideño. Otro colega, quien es también mi
tesista y a quien tengo gran admiración por su excelente uso del
lenguaje, me refirió que el uso del tú le causaba siempre gran
confusión, y que sentía que no lo usaba apropiadamente, es decir, que no
sabía bien con quien usar qué pronombre. Al preguntarle por qué
cambiaba entonces, en vez de respetar el uso local, refirió sentir una
"gran presión" de parte de los no-merideños.
Para
Fairclough (1992:64 -65) la identidad en el nivel discursivo contribuye a
la construcción de lo que se denomina ‘identidades sociales’; en
segundo lugar, sirve para construir relaciones sociales entre la gente; y
en tercer lugar contribuye a la construcción de sistemas de conocimiento
y creencias. A mi modo de ver, el tema de la identidad dialectal es algo
que valdría la pena estudiar en otras regiones de Venezuela.
Pero
los procesos de identidad son dinámicos. En otras palabras no solamente
se manifiestan los sentimientos de identidad más en algunos elementos
lingüísticos que otros, sino que, a su vez, el que éstos afloren está
íntimamente ligado al contexto. Trudgill (1983: 143) habla de
acomodación al otro cuando el hablante se identifica con la persona con
la que habla; mientras que Le Page y Tabouret Keller se refieren a estos
ajustes a corto plazo como "actos de identidad": los intentos de
parecerse tanto como posible a aquellos del grupo o grupos con quienes de
tiempo en tiempo los hablantes quieren identificarse. Le Page &
Tabouret-Keller hablan de focalización y difusión como los procesos de
emergencia y desintegración de identidades (Le Page & Tabouret-Keller
(1985:181-182). También Giles, Coupland y Coupland (1991) ven la
acomodación como una serie compleja de alternativas, por una parte, que
están a la disposición de los hablantes en las interacciones cara a cara
y sirven para lograr solidaridad o para disociarse de un interlocutor
recíproca y dinámicamente. Por otra parte, las estrategias de
acomodación pueden caracterizar reorganizaciones de elección de códigos
y de lenguaje, relacionados con constelaciones de creencias, actitudes y
condiciones socioestructurales (Giles, Coupland y Coupland, 1991:2). Esto
podría explicar los procesos de "acomodación" de los hablantes
merideños hacia el tú de otras regiones y el cambio hacia el usted
cuando están entre sí, a veces, en un mismo hablante y quizás aun en el
mismo enunciado.
El
hablante parece no identificarse con un solo grupo, sino con varios al
mismo tiempo. Mientras más compleja es una sociedad, más numerosas son
las identidades. Según Zimmermann, se puede hablar de identidades
ennidadas (nested). Se puede ser bávaro, muniqués, católico, de derecha
o de izquierda, hombre, soltero, alemán, europeo, etc. (Zimmermann,
1992).
Siendo
usted el uso general en la ciudad de Mérida, el tú se produce como
acomodación al uso foráneo. No creemos que se produzca una toma de
conciencia de la dicotomía funcional existente en la norma española, +/-
reverencia. De ahí que se de: 1. Una mezcla incorrecta de las formas
morfológicas de tú con las que corresponden al uso de usted, como en váyase
tú ; 2. El desconocimiento de la norma pragmática según la cual el
título va acompañado de usted, cuando se oyen casos como profesora
tú.
En
nuestra opinión, la variación se da en Venezuela y sobre todo en Mérida
más por razones dialectales que por razones funcionales. En Mérida, como
dijimos, la comunidad parece preferir el usted a expensas del tú y la
dicotomía +/- reverencia tiene poca vitalidad funcional. El uso del tú
puede atribuirse quizás, a la afluencia de gente de otros lugares. De
este modo, el acercamiento a Mérida, ciudad turística y estudiantil, de
otros venezolanos con normas lingüísticas diferentes, contamina de
alguna manera el uso de usted. Sin embargo, no creemos que el uso de tú
tienda a incrementarse entre la juventud y que sea necesariamente indicio
de cambio hacia esta forma. Es posible, como vimos arriba, que esa
juventud regrese al usted cuando sea mayor. Creemos que el uso de
usted genera entre los merideños sentimientos de identidad regional.
En
Venezuela, los pronombres personales de segunda persona muestran una
diferenciación dialectal, de modo que se convierten, casi, en marcadores
de identidad. Es por ello que se percibe generalmente al caraqueño, al
llanero y al oriental como productores de tú; a los zulianos como
productores de vos y a los andinos como productores de usted. Así, se
podría interpretar que también en Venezuela los usos pronominales se dan
según las regiones.
Podría
pensarse, asimismo, que hay entre los venezolanos una convergencia hacia
la eliminación de la dicotomía -/+reverencia, en el sentido de que al
haber preferencia por el uso de uno u otro, decae la diferenciación por
el estatus relativo en el uso de las formas de tratamiento. En Mérida,
parece haber la tendencia hacia el uso generalizado de usted, que abarca
ambas funciones. Esto lo predice la teoría de Brown y Gilman (1960) y
supone que el tú no le está ganando terreno al usted.
Debemos
señalar sin embargo, que Páez Urdaneta (1990) no cree que el uso de
Caracas tienda hacia un solo pronombre, aunque su razonamiento va menos
hacia la realización de los pronombres T/V, de solidaridad y poder - tú
/vous- que hacia el sistema funcional en sí. En efecto, interpreta estos
cambios no como resultante de la extensión de los usos
"informales"a expensas de usos formales. De hecho, la formalidad
puede expresarse por otros medios como el tratamiento nominal, la
selección léxica, la formulación sintáctica, el contorno entonacional
y los gestos. Además indica que T puede también ser usado para
señalizar distancia social o emocional (Páez Urdaneta 1990:140). Habría
que realizar otro estudio para reconocer cómo se señala la formalidad en
Mérida, una ciudad donde parece prevalecer la cortesía negativa.
Conclusiones
Este
trabajo no es sino un primer intento de estudiar los pronombres de
tratamiento en la ciudad de Mérida; lo reducido de la muestra lo hace
poco confiable. La conclusión que quizás parece obvia, es que en
Venezuela se dan variaciones dialectales en los pronombres de tratamiento.
Si bien se conoce en algunos sectores la norma española que establece una
dualidad entre +/- reverencia, los pronombres que realizan cada una de
estas funciones difieren. Para -reverencia se usan tú en Caracas y
oriente, vos en la región zuliana y parte de los Andes, excluyendo la
ciudad de Mérida, donde se da usted también para tal fin. Para
+reverencia se da usted en todo el país, cuando se usa la dicotomía.
Los
usos de tú entre los jóvenes pueden señalar, o bien un cambio en
progreso o bien una forma de gradación etaria, es decir, que se trata de
una moda pasajera que desaparecerá con la edad.
En
general, puede decirse que el pronombre más común en la ciudad de
Mérida es usted. Si bien podría pensarse que el tú va entrando para
generar un cambio hacia el uso de la norma, los datos de este trabajo
parecen indicar lo contrario, es decir, que el uso de tú es una
acomodación al uso pronominal de personas de otras regiones del país. la
diferencia entre el uso real y el uso reportado indica una cierta
inseguridad lingüística hacia la forma de prestigio de la capital. No
parece estarse dando un cambio real en la juventud de Mérida hacia el uso
del tú, sino más bien una diferenciación dialectal. La forma de
tratamiento usted puede considerarse como un marcador de identidad.
Por
otra parte, se señaló que podría haber una reducción paulatina de la
dicotomía de los usos no marcado y marcado para +/- reverencia al uso de
un pronombre único. Este pronombre -usted/tú/vos - que difiere en las
distintas regiones del país, tiene carácter de marcador regional o
grupal, con una connotación de identidad dialectal. Sería interesante
estudiar este fenómeno en otras ciudades.
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|
|
|
Notas en este documento.
[1] Nuestro
agradecimiento a Enrique Obediente, por sus acertadas observaciones.
[2] Ha habido otros trabajos relativos al español en lo que a la
pragmática de los pronombres se refiere. Lastra cita varios de ellos,
entre los que se encuentran: i) el de Silva Fuenzalida (1955) que tiene,
según Lastra, el mérito de la originalidad, pues es anterior al clásico
de Brown y Gilman (1960); ii) el de Solé (1970) referido al español de
Argentina, Perú y Puerto Rico; iii) el de Weinerman (1976) sobre
Argentina y iii) el de Hill y Hill (1986) sobre el español de México
(Lastra 1992:393).
[3] Nuestro agradecimiento a los alumnos cuyos
nombres aparecen a continuación quienes, con gran interés por la
materia, que les tocaba muy de cerca, accedieron a cumplir el doble rol de
entrevistadores e informantes en dos encuestas realizadas a fin de
precisar el uso de los pronombres personales de segunda persona en su
ciudad, la ciudad de Mérida en Venezuela: Tania Araque, Vandy Chacón,
María Dávila, Neisa Echeverría, Zulay González, Eva Kasmira Marquina,
Aliana Pérez, María Irene Ramírez, Diego Augusto Rojas, Yolimar Salas y
Oliver Torres.
[4] (proyecto H-485-97-06-A, del CDCHT cuyo
responsable es Enrique Obediente).
[5] San Cristóbal es la Capital de Estado Táchira y Trujillo, la
del Estado Trujillo, ambos Estados andinos.
[6] Oliver Torres fue el autor de estas notas.
[7] Se trató de las alumnas de Valencia y San Cristóbal.
[8] confróntese con el cuadro 2 de este trabajo.
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