Alexandra Alvarez y Ximena Barros. 2000. Sistemas en conflicto:

las formas de tratamiento en la ciudad de Mérida, Venezuela.1

Lengua y Habla. Mérida: Universidad de Los Andes

 

 

El presente trabajo, realizado a partir de ejercicios de pregrado, estudia las actitudes de los hablantes merideños en relación con los pronombres de segunda persona, y usted. El pronombre preferido en Mérida es usted y el uso de tú parece una acomodación hacia los hablantes de otras regiones. La diferencia entre el uso real y el uso reportado indica una cierta inseguridad lingüística. Puede considerarse la forma de tratamiento usted como un marcador de identidad.

 

This study, based on pre graduate exercises, focuses on language attitudes of Mérida speakers with relation to the second person pronouns and usted. The preferred pronoun in Mérida is usted and the use of tú seems to be an accommodation towards speakers of other regions. The difference between real use and reported use indicates a certain linguistic insecurity. The address form usted can be considered a marker of identity.

 

___________________________________________

 

 

En Venezuela parece producirse, cada vez más, una relación entre las formas de tratamiento y la identidad regional. El uso normativo de usted, como fórmula de +reverencia y de tú como uso de -reverencia, se ha ido transformando en forma paulatina, de manera que se da más que una diferenciación funcional, una diferenciación dialectal. En este trabajo estudiamos las actitudes relativas al uso de los pronombres personales en la ciudad de Mérida, conocida tradicionalmente por el uso de usted como pronombre único. Se discute si este pronombre cederá o no su lugar al uso de la capital, el tú.

 

El español ha utilizado, para mostrar reverencia en el trato hacia el otro, dos estrategias conocidas también en otras lenguas: la primera es el uso del plural, que se dio en el vos. Con el desgaste de esa forma por su desvalorización sociolingüística - como se observa en su uso con sentido de intimidad, surge la segunda estrategia, el tratar al otro como si fuera un tercero y, además, referirse a sus cualidades relevantes. Surge entonces vuestra merced que se va modificando hasta transformarse en el usted que hoy conocemos (Alarcos Llorach, 1995; Obediente, 1997). Lipski reconoce que actualmente tú es el pronombre familiar más usado en la mayoría de las ciudades latinoamericanas, pero señala que Maracaibo, Buenos Aires y Montevideo son excepciones notables (Lipski 1994: 51). También habría que agregar a Mérida en su lista.

 

La norma española actual tiene un sistema de dos pronombres de segunda persona singular. Bello (1972: 74) señala que tú es la forma absoluta y que el uso cortés se señala con la referencia indirecta al interlocutor. Dice el gramático que tú es uno de los pronombres estrictamente personales, significa la idea de persona por sí sola y se refiere a la segunda de singular, masculino o femenino. Con la forma usted, en cambio, "a semejanza de la pluralidad figurada de nos y vos, hay una tercera persona ficticia que en señal de cortesía y respeto se sustituye a la verdadera" (Bello 1972: 80). Esta tercera persona ficticia aparece tanto en singular como en plural, y se realiza como usted, ustedes (además de otras formas usuales para la época, como usía, que han caído en desuso).

 

Podríamos decir que hay, para la segunda persona singular, una oposición funcional, la de un pronombre no marcado, tú y otro marcado para la reverencia, usted. Se entiende, a partir de ahí, que el pronombre no marcado indica cercanía o familiaridad y el marcado, distancia, reverencia o respeto. En este trabajo entenderemos esta oposición como de -/+ reverencia. En el español se da, como sabemos una gran diferencia dialectal en cuanto al uso de la segunda persona plural con la marca - reverencia, que distingue el uso americano del peninsular, como puede verse en los cuadros 1 y 2.

 

Cuadro 1

Norma peninsular para los

pronombres de segunda persona

 

+reverencia

-reverencia

singular

usted

plural

ustedes

vosotros

 

 

Cuadro 2

Norma americana para los

pronombres de segunda persona

 

+reverencia

-reverencia

singular

usted

plural

ustedes

ustedes

 

Brown y Levinson 1987 suponen que la cortesía es un universal lingüístico y, en lo que respecta a la pragmática de las formas de tratamiento, indican que los factores sociológicos son cruciales para determinar el nivel de cortesía que usará un hablante para con un oyente, entre ellos, el poder relativo de éste sobre aquel. Asimismo afirman que, en la cortesía, no se señala literalmente al oyente. Si bien el hablante pierde la conciencia de este hecho (en otras palabras, el signo se vuelve arbitrario), esto no implica que se pierda la intención de ser cortés (Brown y Levinson 1987:15).

 

En cuanto a la pragmática de las formas de tratamiento, Brown y Gilman (1960) estudian dos dimensiones que se dan en el uso pronominal en el francés y en otras lenguas como el español, que tienen la dicotomía antes señalada. Estas son la solidaridad, cuando ambos hablantes dan y reciben el mismo pronombre en forma simétrica y el poder, cuando el superior da tú pero recibe usted del inferior. Este último revela un comportamiento asimétrico en el que tiende a marcar las diferencias de estatus relativo entre los dos hablantes, o sea, las que tienen en la situación comunicativa, por oposición al estatus absoluto, que es el que las personas tienen por su posición social, edad, sexo, etc. Los autores preven la expansión de los usos simétricos en detrimento de los asimétricos. Esto último ha sido corroborado en Bahía Blanca por Fontanella de Weinberg (1969:31) . Brown y Ford (1964), a su vez, estudiaron el sistema del tratamiento en inglés, que tiene un solo pronombre, el you, plural de thou. Lo que marca el tratamiento asimétrico en esta lengua es el uso del apellido o del nombre de pila.

 

Para el español, el que sea el factor poder el generador de la forma de reverencia, no parece estar tan claro. López Morales (1992:148) señala que un estudio llevado a cabo en San Juan demostró que los sujetos reconocen subjetivamente las formas de tratamiento adecuadas a ciertas circunstancias comunicativas, pero señala que al margen de estos datos generales, las apreciaciones comienzan a afinarse tan pronto como entran en juego los ejes de poder y solidaridad en relación a los interlocutores. De esta manera participan, en todos los estilos, otros factores como, por ejemplo, la edad del receptor. La conciencia sociolingüística de los hablantes de San Juan pone la edad por encima del factor poder (en todos los grupos y más en las mujeres), de modo que puede darse que un jefe más joven llame de usted a su subordinado mayor o que este llame a aquel de tú2.

 

En general hay variación en relación a las formas usadas para expresar solidaridad. Ringer Uber (1985) señala la existencia de un usted de solidaridad en Bogotá, al lado de la función tradicional de ausencia de solidaridad. Obediente refiere en la actualidad y para Latinoamérica, una distinción de cinco situaciones distintas en cuanto a formas de tratamiento informal: i) regiones de uso exclusivo de tú; ii) regiones de uso predominante de vos; iii) regiones de uso compartido de tú y vos; iv) regiones de uso predominante de usted; v) regiones de uso compartido de tú y usted (Obediente 1997:470).

 

Behares (1980), por su parte, reporta la transición rioplatense hacia el voseo y Rojas (1985) señala que el vos ha desplazado en las provincias del noroeste argentino, el uso del tú.

 

En Venezuela, la pragmática de los pronombres personales fue estudiada por Páez Urdaneta (1981 y 1990) para dos regiones, Maracaibo y Caracas. A esta última dedica el autor su obra de 1990. La norma general para Caracas es, para la época que refleja este estudio, la dicotomía tú/usted, predominando tú en el dominio familiar y usted en las relaciones civiles. El sexo resultó menos significativo, estadísticamente, que la edad, usando las mujeres más usted que los hombres. También la clase social resultó ser un factor influyente en el uso de los pronombres, siendo el estrato bajo el más "ustedeante".

 

Bentivoglio y Sedano (1992) señalan el empleo de usted para indicar distancia y / o respeto, regido por un sistema social bastante complejo. Señalan también que los padres pueden tratar a los hijos de usted, ocasionalmente, para mostrar su enfado (Gómez 1969:14, citada por Bentivoglio y Sedano: 784). También puede usarse usted con una valoración afectiva (Ledezma y Barrera 1985: 184-5, citados por Bentivoglio y Sedano: 784). El tú es usado según las autoras por personas de los altos niveles sociales, por ser el tuteo la norma de la capital, Caracas, y se difunde lentamente en las otras clases socio-económicas (1981: 91, citado por Bentivoglio y Sedano (1992:784-785) .

 

Páez Urdaneta (1981) y Falcón de Ovalles et al (1989) consideran que los estados andinos son predominantemente "ustedeantes" y el resto del país es intensamente "tuteante". Bentivoglio y Sedano (1996: 122-123) por su parte, afirman que "en la región andina, el uso de usted (pronunciado a veces como vusté), que contrasta con tú y vos, es mucho más amplio que en el resto del país, pues constituye una forma bastante habitual de tratamiento incluso entre padres e hijos, esposos, etc. sobre todo en el medio rural".

 

En cuanto a la ciudad de Mérida, Molina Gutiérrez (1993) concluye que urbanamente predomina el uso de usted en todas las clases sociales, pero afirma que hay una mayor tendencia a usar el tú en la clase alta y entre los más jóvenes y concluye que las nuevas generaciones tienden a usar el tú cada vez más, ya que connota "intimidad, acercamiento y solidaridad".

 

Para el Estado Mérida, existe un interesante estudio realizado por Medina en la población de El Vigía. Medina (1999) demuestra que el pronombre usted es el pronombre personal más usado en esa población, en todos los estilos, en hombres y mujeres de los tres grupos etarios estudiados, con la excepción notable del grupo de 30a 35 años que prefiere para el estilo informal. El uso de vos está muy restringido, debido a que se considera "zuliano", o sea propio del Estado vecino.

 

 

El uso merideño: ¿una o dos formas?

 

El estudio que aquí presentamos es el resultado de los ejercicios realizados en el curso de El Español en América, de la Escuela de Letras, semestre B 1998. Las encuestas conducentes a esta reflexión fueron aplicadas en su totalidad por los estudiantes3. El trabajo forma parte del Estudio del habla de Mérida4.

 

En la primera parte se trató de averiguar cuál era el trato que recibían los alumnos por parte de los hablantes merideños. Cada uno de los alumnos, de edades que oscilan entre los 18 y 38 años, se entrevistó con cuatro personas con las que tenían diferente distancia social. Se trataba de conversar con ellas, teniendo un propósito que podían elegir de acuerdo con sus preferencias, buscando sobre todo que la conversación resultara lo más natural posible. Al mismo tiempo, debían observar el trato que recibían.

 

La segunda parte del trabajo tuvo como propósito buscar información sobre las actitudes lingüísticas hacia el uso de los pronombres personales. Es bien sabido que hay una diferencia entre lo que los hablantes hacen, y lo que dicen que hacen. Se pidió a los informantes, hombres y mujeres de dos estratos socioeconómicos -alto y bajo- y de dos grupos etarios, que respondieran directamente preguntas de los encuestadores acerca de cómo trataban a los demás, cómo les gustaba ser tratados, cuáles eran sus sentimientos acerca del uso de los pronombres personales y qué pensaban de sí mismos y de los hablantes de otros dialectos.

 

Primer acercamiento: conversaciones entre merideños, lo que hacen

 

Para estudiar el uso de los pronombres, se les pidió a los estudiantes que se entrevistaran, en una escala de mayor a menor distancia social, con las siguientes personas: 1. un sacerdote o un abogado; 2. un profesor o un médico; 3. un compañero de clases; 4. un amigo íntimo. De esta manera se quizo representar en 1. una persona de autoridad, desconocida para el estudiante; en 2. una persona de autoridad conocida; en 3. un par, es decir una persona de relación solidaria pero no cercana; en 4. una persona de relación solidaria y cercana. No se hizo, en esta oportunidad, ningún requerimiento en cuanto al sexo de los informantes. Se les pidió a los alumnos que narraran por escrito cada una de las experiencias.

 

La mayor parte de los estudiantes eligió llevar a cabo tareas que realmente tenían que hacer en la vida real, para resolver asuntos de su conveniencia. Varios de ellos, además de responder a lo que había sucedido, expresaron sus sentimientos. Los alumnos de este grupo son en su mayoría merideños o procedentes de la región andina venezolana. Resultó muy útil para la investigación el hecho de que la mayoría de los alumnos fueran merideños, o en todo caso jóvenes más permeables al trato de la ciudad; la autora de este trabajo es caraqueña, por lo que hubiera sido imposible que averiguara por sí sola asuntos de esta índole. Una de las alumnas es caraqueña, otra valenciana y otra de San Cristóbal, un alumno es de Trujillo5. La alumna caraqueña recibó un trato diferente, aún al que recibieron los otros alumnos que no son de la ciudad posiblemente por su actitud de resistencia a las costumbres de la ciudad de Mérida, en la cual decía no sentirse cómoda. Los resultados se muestran en el Cuadro 3, donde los números corresponden a las personas que trataron de tú o de usted a los encuestadores.

 

Cuadro 3

Trato recibido por el encuestador

ENCUESTADOS

usted

s/d*

TOTAL

I. sacerdote/abogado

8

1

1

10

II. médico/profesor

8

1

1

10

III. compañero de clases

6

1

3

10

IV. amigo íntimo

8

1

1

10

TOTAL

78%

7%

15%

40

*s/d: sin distinción, refiere al uso indistinto de ambos pronombres en la misma oportunidad.

 

I. El trato del sacerdote, abogado o superior desconocido

El trato más común fue de usted, menos en dos conversaciones, la primera cuando la abogada de una agencia inmobiliaria trató de tú a la encuestadora para darle indicaciones, lo que podríamos llamar un tuteo imperativo; la segunda en el caso de la entrevistadora de Caracas que fue tratada de tú.

 

II. El trato del médico o profesor

El trato más común fue de usted salvo en el caso de nuestra entrevistadora de Caracas, que reportó haber sido tratada de tú por un médico que, en cambio, trataba de usted a las merideñas que se le acercaban. Aquí se repitió el uso del tú para dar indicaciones, en medio de una conversación llevada a cabo en usted: mira, tú lo que tienes que hacer... para explicar la ingesta de medicinas. Quien usó los pronombres sin distinción (s/d) fue un profesor, en su clase de inglés. Paralelamente a la encuesta, se observó que uno de los informantes que trató de usted, tuteó a la esposa que se acercó a hablarle.

 

III. El trato del compañero o compañera de estudios

En esta sección hubo mayor incidencia de alternancia tú/usted. La encuestadora caraqueña reportó nuevamente haber sido tratada de tú por una compañera que usaba usted con las merideñas. Se dieron alternancias tú/usted en otras tres personas que no parecen haber hecho distinción de mayor índole (s/d). De los informantes que tutearon, uno lo hizo en un curso de inglés. De los informantes que usaron el usted, una mujer trató de tú a su esposo, en presencia del encuestador. Uno de los informantes tuteó incorrectamente "fíjase tú".

 

IV. El trato del amigo íntimo

En este renglón prevaleció también el usted. El informante que tuteó al amigo-encuestador suele tratar a poca gente de usted. Un solo informante alternó realmente, y tres que utilizaron usted, usaron tú esporádicamente, por lo que los encuestadores decidieron no incluir estas conversaciones en los casos de tuteo, ya que eran frases aisladas y a veces hasta incorrectas: "Yo te llamo para verla".

 

En general, los encuestadores fueron tratados de usted. Este trato parece no tener mayor variación en el caso de los informantes del grupo I. El uso mayor del tú como (s/d) se da entre compañeros de estudios que no son amigos. Esto lleva a pensar que el tú no implica en ningún caso intimidad, sino cercanía por actividad, edad, etc. en otras palabras, por la conciencia de ser pares. Sin embargo, tampoco en este renglón aumentó lo suficiente como para pensar que el uso del tú pueda desplazar, en un futuro cercano, al usted merideño. Una de las informantes consideró "ridículo" el uso del tú, porque se daba con errores.

 

Es interesante el hecho de que, en la mayoría de las veces, no parece haber una connotación marcada en la variación, que se da con la misma persona. Un alumno escribe, refiriéndose al profesor de inglés: Sentí invariablemente que el uso de tales pronombres en él no parecían tener alguna especie de jerarquización o importancia; cambiaba con el curso del trato, como si le fuera indiferente tratarme de tú o de usted. Y con respecto al compañero de clase anota: Me dio la impresión de que la norma no estaba tan arraigada en él y que su discurso variaría dependiendo de los términos en que se le acercaran6. Sin embargo, como vimos, dos alumnas, no merideñas por cierto, reportaron haberse percatado de que los cambios al tú en los grupos I y II se produjeron para dar instrucciones7.

 

Segundo acercamiento: las actitudes, lo que dicen hacer

 

Cuando las personas reportan lo que creen hacer con respecto al lenguaje, hablamos de actitudes lingüísticas. Ellas muestran una disposición favorable o desfavorable hacia ciertos elementos lingüísticos o bien hacia ciertos dialectos. Generalmente, lo que la gente dice que hace no concuerda con lo que realmente hace en relación con el lenguaje. Esto muestra un índice mayor o menor de inseguridad lingüística. La preferencia reportada por un elemento indica generalmente el prestigio que éste tiene, aunque la realidad denote un uso diferente.

 

I. ¿Cómo trata usted a?

 

En el estrato alto, como se ve en el Cuadro 4, el pronombre preferido fue usted en todos los informantes, hacia padres y abuelos, superiores, desconocidos y personas de servicio -esto último con la excepción de los hombres jóvenes de estrato alto- pero tú para los amigos, hermanos y novios, en hombres y mujeres de ambas edades.

 

En el estrato bajo fue igualmente usted la forma elegida para el trato hacia los demás, salvo el caso especial de las mujeres jóvenes que decían preferir el tú para tratar a amigos, hermanos y novios.

 

Cuadro 4

¿Cómo trata usted a?

ESTRATO ALTO

 

 

 

HOMBRES

MUJERES

jóvenes

mayores

jóvenes

mayores

ud

s/d

ud

s/d

ud

s/d

ud

s/d

padres,abuelos

1

9

0

1

9

0

  

7

0

1

8

1

superiores

0

10

0

0

10

0

0

9

1

2

8

0

amigos,hermanos y novios

9

1

0

5

4

1

7

3

0

6

2

2

personas de servicio

5

4

1

0

10

0

2

8

0

2

8

0

desconocidos

2

7

1

1

9

0

2

8

0

1

8

1

TOTAL

17

31

2

7

42

1

14

35

1

12

34

4

 

 

ESTRATO BAJO

 

 

 

HOMBRES

MUJERES

jóvenes

mayores

jóvenes

mayores

ud

s/d

ud

s/d

ud

s/d

ud

s/d

padres,abuelos

0

10

0

1

9

0

2

7

1

0

10

0

superiores

1

9

0

0

9

1

0

10

0

0

10

0

amigos,hermanos y novios

2

8

0

2

8

0

6

3

1

2

8

0

personas de servicio

1

9

0

1

9

0

2

8

0

0

10

0

desconocidos

2

8

0

0

10

0

2

8

0

0

10

0

TOTAL

6

34

0

4

45

1

14

36

2

2

48

0

 

 

II. ¿Cómo le gusta que lo traten?

 

Según se observa en el Cuadro 5, en el grupo alto se da una marcada diferencia entre los informantes jóvenes y los mayores; los jóvenes, tanto mujeres como hombres, prefieren ser tratados de tú de manera general mientras que los de más edad prefieren ser tratados de usted. Sin embargo, tanto las mujeres jóvenes como las de mayor edad prefieren que las traten de tú los amigos, hermanos y novios. Las mujeres jóvenes, por su parte, aceptan indistintamente el trato de tú y usted por parte de personas de servicio. En el grupo bajo se da una preferencia marcada por recibir usted, menor en las mujeres jóvenes.

 

Cuadro 5

¿Cómo le gusta que lo traten?

ESTRATO ALTO

 

 

 

HOMBRES

MUJERES

jóvenes

mayores

jóvenes

mayores

ud

s/d

ud

s/d

ud

s/d

ud

s/d

padres,abuelos

8

2

0

2

6

2

5

4

1

3

6

1

superiores

6

3

1

0

9

1

3

7

0

3

5

2

amigos,hermanos y novios

10

0

0

5

3

2

10

0

0

6

1

3

servicio

2

8

0

0

9

1

4

5

1

1

9

0

desconocidos

2

5

3

0

9

1

1

8

1

1

9

0

TOTAL

28

18

4

7

36

7

23

24

3

14

30

6

 

ESTRATO BAJO

 

 

HOMBRES

MUJERES

jóvenes

mayores

jóvenes

mayores

ud

s/d

ud

s/d

ud

s/d

ud

s/d

padres,abuelos

1

9

0

1

7

2

4

6

0

1